• Managua, Nicaragua
  • 4:42 pm
  • Oct 13, 2021

Nicaragua pasa de una dictadura con Somoza a una con Daniel Ortega, según estudio de opinión

Nicaragua ha entrado a la clasificación de “dictadura o sultanato” familiar, según Latinobarómetro, un estudio de opinión pública, de Chile, que aplica, anualmente, alrededor de 20 mil entrevistas en 18 países de América Latina, representando a más de 600 millones de habitantes, publicó Despacho 505, medio aliado de Nicaragua Actual. La prestigiosa publicación chilena además […]
  • Prensa Nicaragua Actual
  • Nicaragua Actual

Nicaragua ha entrado a la clasificación de “dictadura o sultanato” familiar, según Latinobarómetro, un estudio de opinión pública, de Chile, que aplica, anualmente, alrededor de 20 mil entrevistas en 18 países de América Latina, representando a más de 600 millones de habitantes, publicó Despacho 505, medio aliado de Nicaragua Actual.

La prestigiosa publicación chilena además advierte que Daniel Ortega ha recurrido a esta forma de gobierno porque sabe que ya no tiene una segunda oportunidad.

“Hoy el régimen de Daniel Ortega es una suerte de ´sultanato´ formado por sus familiares, quienes controlan los centros de poder del Estado. Nicaragua pasa de la dictadura de derecha con Somoza a una dictadura de izquierda de quien lo derroca, con un breve período democrático entre ambos”, destaca la publicación.

El “sultanato” de los Ortega comenzó a construirse en 2017 cuando nombró vicepresidenta a su esposa Rosario Murillo. Ortega gobernó de 1979 a 1990 y luego desde 2007 hasta hoy. En su cuarta y última elección, en 2016, de dudosa legitimidad, no se quería ir.

“La elección fue definitivamente la farsa de una dictadura familiar. En total, Ortega lleva más de 30 años en el poder, y es el gobernante latinoamericano que más tiempo ha permanecido como ´presidente´. Varias generaciones nicaragüenses no conocen a otro presidente de su país”, señalan.

El 7 de noviembre no habrá una “elección”

Daniel Ortega gobierna desde 2007 e intenta quedarse en el poder. Su familia cogobierna con él, partiendo por su esposa Rosario Murillo, vicepresidenta designada en 2017.

Nicaragua pasa con ello, insiste Latinobarómetro, a ser un “sultanato” más que una democracia.

Sobre las votaciones previstas para el 7 de noviembre, en el estudio mencionan que no se pueden llamar elecciones. La dictadura ha encarcelado a más de 30 destacados líderes opositores, incluyendo a siete aspirantes presidenciales. Impuso una reforma electoral unilateral y designó magistrados afines a su partido en el Consejo Supremo Electoral.

“Nicaragua dejó de ser democracia y en esta seudo elección se está comportando como una dictadura al apresar a los candidatos opositores. Los hechos impiden del todo llamar las elecciones de noviembre “una elección”; se trata, más bien, del uso del mecanismo electoral, por un dictador, para vestirse de legitimidad”, explica Latinobarómetro.

Rechazo a una “Democracia a lo Ortega”

En este país se observa un alto apoyo a la democracia en el período más democrático de fines de los años noventa, en 1998 (72%) después del gobierno de Violeta Chamorro y durante el gobierno de Arnoldo Alemán.

En este último período presidencial de Daniel Ortega es donde se ha registrado un deterioro mayor, llegando al 40% en 2017 cuando empieza este mandato actual.

“¿Lo que el pueblo nicaragüense no apoya es la democracia a la “Ortega” más que la democracia en sí misma? Los datos permiten formular esta hipótesis”, plantea el estudio.

Análisis | Ortega en un simulacro de elección: No hay oposición ni adversarios

En términos generales, el estudio revela que los latinoamericanos quieren “votar” a sus gobernantes, “por eso Ortega en Nicaragua, Maduro en Venezuela se ven obligados a hacerlas, aunque sean una farsa”.

Sin embargo, los resultados de la medición en Nicaragua revelan que apenas un 11% de la población está dispuesta a votar.

En Nicaragua desde la elección en 2016 donde Daniel Ortega fue forzando las reglas de reelección del país, vienen cayendo los indicadores y muestran cómo se comienza a profundizar el autoritarismo que desemboca en una dictadura.

“Votar y protestar es válido para uno de cada tres habitantes de la región. Paraguay es el país con la mayor disposición a hacerlo (65%), y Nicaragua con la menor (11%). Claro está que, en este último país, una dictadura, no se puede protestar ni votar. Los candidatos opositores están presos”, concluyen.

El estudio se aplicó cara a cara en 17 países entre el 26 de octubre de 2020 y el 15 de diciembre. En Nicaragua la muestra es de mil ciudadanos de 18 años a más.

LEER ADEMÁS: Oposición no dialogará con criminales de lesa humanidad dice ex rea política Irlanda Jeréz

Enfrentamos muchos desafíos para contar lo que pasa en Nicaragua

Danos tu apoyo para informar.

Donar Ahora

Noticias Relacionadas