• San José, Costa Rica
  • 2:08 pm
  • Oct 13, 2026

Robo de propiedades de estadounidenses en Tola arruina la imagen de Nicaragua

El opositor Alfredo Gutiérrez, con trasfondo en la industria del turismo, asegura que el trabajo de años para hacer de Nicaragua un destino atractivo está siendo derrumbado por la conducta criminal del sandinismo.

Nueve propiedades en Tola, Rivas, fueron confiscadas ilegalmente por la dictadura sandinista y transferidas al INSS. Eran propiedad de ciudadanos estadounidenses.

  • Cortesía

La confiscación de nueve propiedades de ciudadanos estadounidenses en el municipio de Tola, Rivas, por parte de la dictadura sandinista, podría deshacer años de esfuerzo para atraer la inversión extranjera a Nicaragua, según comentó el opositor Alfredo Gutiérrez, líder de Liberales Nicaragua, quien ha trabajado en el sector turístico de Nicaragua.

Gutiérrez calificó al sandinismo como un régimen que históricamente se ha apropiado de bienes privados y sostuvo que las confiscaciones actuales evocan las practicadas durante los años ochenta, cuando propiedades fueron transferidas a personas vinculadas al poder sandinista.

Durante esa década de dictadura y guerra, “el régimen sandinista echaba mano de propiedades ajenas, confiscándolas, robándolas para pasarlas a manos de la nomenclatura del régimen”, afirmó.

Bajo la segunda dictadura (desde 2007), dirigentes opositores, ciudadanos sin vínculos con actividades políticas, instituciones de la Iglesia católica y productores agrícolas, entre ellos pequeños y medianos campesinos, se han visto afectados de similar forma.

La confiscación de las viviendas de los jubilados estadounidenses, agregó, amplía el alcance de estas medidas a inversionistas extranjeros, lo que constituye un desafío a la administración del presidente Donald Trump, al considerar que Washington ha advertido que no permitirá violaciones de los derechos de sus ciudadanos en el extranjero.

“Lo que el régimen está haciendo es retar a la administración del presidente Donald Trump”, expresó, al señalar que las viviendas fueron intervenidas pese a pertenecer a ciudadanos estadounidenses. En un caso anterior, involucrando a una empresa minera, la dictadura se vio obligada a regresar la propiedad usurpada.

Las nueve propiedades, ubicadas en playa Gavilán, fueron valoradas por sus propietarios en aproximadamente 15 millones de dólares, incluyendo las construcciones, mejoras y pertenencias. Los inmuebles fueron ocupados y transferidos al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) mientras sus dueños se encontraban fuera del país.

Durante años, Gutiérrez participó en iniciativas del sector privado para promover Nicaragua como destino de inversión y retiro para ciudadanos estadounidenses. Entre esos esfuerzos mencionó la aprobación de la Ley (306) de Incentivos para la Industria Turística, y las gestiones para atraer jubilados interesados en construir viviendas en las costas nicaragüenses.

A su juicio, la confiscación de propiedades de alto valor afecta la confianza construida durante años entre Nicaragua y los inversionistas extranjeros, además de perjudicar la imagen del país como destino turístico tras un esfuerzo “que nos costó muchos años” y ahora “simplemente se viene abajo de un plumazo dictatorial”, afirmó.

Un llamado a Washington

Gutiérrez llamó al gobierno estadounidense a responder ante las confiscaciones y sostuvo que no debería limitarse a observar. “No puede quedarse de brazos cruzados, viendo como continúa pisoteando (los derechos) cotidianamente, ahora incluso de ciudadanos americanos”, manifestó.

“Estamos ante una nueva fase en la que la dictadura comienza, yo creería, a responderle a Estados Unidos por la beligerancia que ha tenido en la lucha contra la dictadura en los foros internacionales durante los últimos meses“, continuó, refiriéndose a la resolución de los ministros de exteriores en laOrganización de Estados Americanos (OEA) promovida por Estados Unidos con la intención de propiciar una transición en Nicaragua.

Al momento de publicarse esta nota, ninguna instancia de Washington ha reaccionado al robo de la propiedad de estos ciudadanos. De forma extraoficial, hablando con el medio Confidencial, funcionarios del Departamento de Estado se mostraron consternados, pero reiteraron las advertencias vigentes para ciudadanos norteamericanos sobre hacer negocios o invertir en Nicaragua, sin que se vislumbre todavía una respuesta.

Enfrentamos muchos desafíos para contar lo que pasa en Nicaragua

Danos tu apoyo para informar.

Donar Ahora

Noticias Relacionadas