Familia unida: Maurice Ortega Murillo respalda reformas dictatoriales de sus padres
La familia Ortega Murillo, ocupando cargos clave en el Estado, mantiene un frente unido a favor de desmantelar las elecciones competitivas en Nicaragua.
Maurice Ortega Murillo durante una sesión del proceso de "consultas" para las reformas estructurales que desmentalarán las elecciones en Nicaragua. Managua, Nicaragua. 20 de agosto, 2026.
- Medios Oficialistas
El hijo de la pareja dictatorial conformada por Daniel Ortega y Rosario Murillo, el sandinista Maurice Ortega Murillo, respaldó las reformas estructurales impulsadas por sus padres durante una de las denominadas jornadas de “consultas”, organizada el jueves, 20 de agosto, por la Asamblea Nacional, esta vez con promotores y representantes deportivos.
Maurice había sido nombrado delegado de la presidencia para la promoción y desarrollo del deporte poco antes de anunciarse el proceso de reforma. En el evento, Ortega Murillo agradeció la invitación en nombre de los participantes y calificó como un “orgullo” y un “honor” formar parte del proceso.
Ortega Murillo hizo público su respaldo explícito a la iniciativa promovida por sus padres y atribuyó directamente a su padre la decisión de impulsar los cambios constitucionales. “Tenemos la firme convicción de que la orientación de nuestro comandante Daniel, el pasado 19 de julio, sobre trabajar esta reforma, es clara y es esencial en este momento”, afirmó.
El 19 de julio, el dictador Ortega había proclamado durante la celebración del golpe de Estado sandinista de 1979 que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”.
Maurice sostuvo que las reformas permitirán garantizar el derecho de los nicaragüenses a elegir “en verdadera libertad, sin presiones externas y sin pistolas en la cabeza”, una caracterización utilizada por Gustavo Porras, presidente de la Asamblea, en referencia a la presión internacional y el alzamiento de la Resistencia Nicaragüense (RN o Contrarrevolución) que plantó cara a la Primera Dictadura Sandinista durante la década de los años ochenta.
“En medio de un mundo convulso, inestable, con guerra, manipulación mediática, noticias falsas, bloqueos, sanciones, a pesar de las agresiones, a pesar de las amenazas, la confabulación de los vendepatrias que atentan en contra de los intereses nacionales, nuestro país y nuestro pueblo ha luchado y ha batallado por mantener la paz”, manifestó.
El hijo de Ortega y Murillo vinculó además la reforma con la continuidad de los programas gubernamentales y con la promoción del deporte, que calificó como un elemento “vital” para el desarrollo nacional. En ese mismo discurso reprodujo insultos utilizados habitualmente por su madre para descalificar a los adversarios políticos.
Según Ortega Murillo, los gobiernos anteriores fueron responsables de “haber negado el deporte a las familias nicaragüenses” y calificó a sus integrantes de “vendepatrias y golpistas que, gracias a Dios, no volverán”. La participación de Maurice se suma a la de otros integrantes de la familia Ortega Murillo que han intervenido en las jornadas de “consulta”.
Todo queda en familia
Su hermana Camila Ortega Murillo ya había comparecido en representación de la Comisión Nacional de Economía Creativa, mientras que Daniel Edmundo Ortega Murillo, responsable de la propaganda estatal, participó acompañado por sus hermanos Rafael y el propio Maurice durante la sesión dedicada a los medios oficialistas.
Las reformas estructurales de la dictadura contemplan, entre otros cambios, ampliar a siete años los períodos de los cargos de elección popular y designación, establecer elecciones generales, municipales y regionales cada siete años y extender los mandatos de funcionarios actualmente en ejercicio.
También incorpora restricciones para acceder a cargos públicos o candidaturas contra personas que el régimen califique como “golpistas”, “traidores a la patria” o que supuestamente atenten contra la soberanía y autodeterminación de Nicaragua, en esencia eliminando formalmente cualquier competitividad.