Monseñor Báez posiciona a Jesucristo “frente a los autoritarismos” en ocasión de Corpus Christi
“Frente a regímenes autoritarios que someten mediante el miedo y la represión, Jesús es el pan que nos nutre de fortaleza y esperanza”, dijo el obispo exiliado.
El obispo nicaragüense Silvio Báez celebra misa desde el exilio.
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La solemnidad de Corpus Christi, que en 2026 cayó en 4 de junio, sirvió al obispo auxiliar de Managua en el exilio, monseñor Silvio José Báez, para ofrecer una reflexión marcada por referencias a la realidad que viven Nicaragua y los nicaragüenses dentro y fuera del país.
En su homilía, pronunciada el domingo, 7 de junio, el obispo presentó a Cristo como el “pan vivo bajado del cielo” que sostiene a los creyentes en medio de los “desiertos” personales y colectivos, entre ellos la represión, el exilio y la pérdida de libertades.
Partiendo del relato bíblico del pueblo de Israel alimentado por Dios en el desierto, Báez comparó aquella experiencia con las situaciones de sufrimiento que enfrentan muchas personas en la actualidad.
“Pensemos en el desierto de nuestro pueblo, sometido durante años a un poder irracional y envejecido que lo priva de libertad y de futuro; pensemos en el desierto del desarraigo y del exilio, que muchos de nosotros hemos vivido”, expresó, dibujando paralelismos con el poderío sandinista, cuya influencia en Nicaragua se remonta casi 50 años atrás, y cuyos líderes son en buena medida ancianos.
El religioso, exiliado desde 2019 tras recibir amenazas en Nicaragua, sostuvo que la experiencia del desierto no significa abandono por parte de Dios. Por el contrario, afirmó que en medio de las crisis personales y sociales, Dios continúa acompañando y alimentando a su pueblo.
“No hay ningún desierto en el que Dios nos deje abandonados a expensas de nuestras propias fuerzas”, aseguró. “En un mundo lleno de promesas incumplidas y de palabras engañosas que buscan manipular la conciencia, Jesús es el pan que nos alimenta de luz y de verdad”, afirmó.
Frente a los regímenes autoritarios
“Frente a regímenes autoritarios que someten mediante el miedo y la represión, Jesús es el pan que nos nutre de fortaleza y esperanza. Delante de poderosos desquiciados que tergiversan la historia, llamando paz a la represión y bendición a la esclavitud, Jesús es el pan que sostiene nuestros sueños de libertad y nos impide ser engañados”, expresó.
Aunque no mencionó directamente al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sus palabras se producen en medio de la perenne crisis de derechos humanos que vive el país. Recientemente, la muerte bajo custodia estatal del líder indígena miskitu Brooklyn Rivera ha generado una nueva ola de condenas internacionales y denuncias sobre la situación de los presos políticos.
“No se puede recibir a Cristo en la eucaristía y ser indiferente ante el dolor de los pobres, descalificar a quien piensa diferente, promover divisiones estériles o cerrar los ojos ante la injusticia”, señaló.
En la parte final de su mensaje, Báez retomó un comentario realizado ese mismo día por el papa León XIV durante una celebración de Corpus Christi en Madrid. Citando un poema de San Juan de la Cruz sobre la presencia de Dios en la Eucaristía, recordó que Cristo permanece presente incluso “aunque es de noche”, es decir, incluso en la dificultad.
“El pan eucarístico es como una fuente de agua viva que refresca nuestra vida marchita y riega nuestro corazón reseco”, afirmó.