Presidente electo de Chile se plantea romper relaciones con Nicaragua
El presidente electo de Chile se plantea una política exterior en defensa de la democracia y los derechos humanos, y en contra de las dictaduras de ultraizquierda.
José Antonio Kast, presidente electo de Chile.
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El ahora presidente electo de Chile, José Antonio Kast, reiteró varias veces durante su campaña de 2025 su promesa de romper relaciones diplomáticas con Cuba, Venezuela y Nicaragua, países que califica abiertamente como “dictaduras” a razón de los regímenes autoritarios que los gobiernan.
Esta promesa forma parte de su postura anticomunista y de alineamiento con bloques de derecha regional conforme más países democráticos expulsan a la izquierda de sus gobiernos. Según Kast, su prioridad en política exterior es la defensa de la democracia y los derechos humanos. Kast asumirá el cargo en marzo de 2026.
El presidente electo por el Partido Republicano venció a la candidata del Partido Comunista de Chile, Jeannette Jara, con 58.1% del voto en la segunda vuelta de los comicios generales el 14 de diciembre. Su contrincante sólo logró 41.8% del voto a pesar de haber unificado a todas las alternativas de izquierda bajo una misma coalición.
Durante la administración del presidente saliente, Gabriel Boric (2022-2026), Chile ha mantenido relaciones diplomáticas plenas con Nicaragua, incluyendo embajadas activas y acuerdos comerciales vigentes.
Sin embargo, Boric ha sido uno de los líderes latinoamericanos más críticos con el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El pronto exmandatario ha denunciado repetidamente la represión, la persecución a opositores y la consolidación de una “dictadura”, comparando el régimen actual con el del dictador Anastasio Somoza Debayle.
Chile ha otorgado asilo y nacionalidad a nicaragüenses despojados de su ciudadanía por el régimen sandinista, como ocurrió en el caso de los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli.
La llegada de Kast podría representar un giro significativo, al incluir explícitamente a Nicaragua en su plan de ruptura diplomática, junto a Cuba y Venezuela. Hasta ahora, bajo Boric, las críticas han sido fuertes, pero el mandatario chileno nunca consideró una ruptura formal, quizá presionado por otras facciones izquierdistas bajo su coalición.