Cuatro operativos anti-droga en una semana en Nicaragua
A pesar de los cuatro operativos, la posición de Nicaragua en la lucha contra el narcotráfico sigue siendo cuestionada por países vecinos y Estados Unidos.
Efectivos del Ejército de Nicaragua tras un operativo anti-narcóticos en agosto de 2026.
- Medios Oficialistas
La Policía Nacional y el Ejército de Nicaragua, ambos bajo control de la dictadura sandinista, han realizado cuatro operativos de incautación de droga en la semana del 16 al 23 de agosto, con la cocaína como principal sustancia decomisada.
El 16 de agosto, en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, Rivas, fueron ocupados siete paquetes de cocaína que, según el Ejército, eran transportados por un nicaragüense que ingresó al país desde Costa Rica por un paso no habilitado.
Posteriormente, el 18 de agosto, efectivos del Distrito Naval Pacífico incautaron en aguas cercanas a Mechapa, Chinandega, un saco con 24 tacos rectangulares de cocaína que eran trasladados en una panga.
En el operativo también fueron ocupados dos motores fuera de borda y una camioneta con placas costarricenses que había sido abandonada.
El golpe de mayor volumen ocurrió en Carazo, donde la Policía informó el decomiso de 694 kilogramos de cocaína, distribuidos en 578 paquetes que fueron encontrados dentro de una camioneta abandonada en el municipio de San Rafael del Sur.
Según la versión policial, la droga había sido trasladada desde Costa Rica hacia Nicaragua por vía marítima. Las autoridades señalaron a cuatro personas como presuntamente vinculadas al traslado y búsqueda.
La droga decomisada fue incinerada el 22 de agosto.
El más reciente caso reportado ocurrió el 23 de agosto, nuevamente en Peñas Blancas. El Ejército informó la incautación de 15 paquetes de cocaína a dos nicaragüenses que ingresaban al país procedentes de Costa Rica por un punto no habilitado.
La droga y los detenidos fueron entregados a las autoridades correspondientes.
En paralelo, el balance policial de la semana del 17 al 23 de agosto reportó 16 personas detenidas específicamente por abastecimiento de drogas en Managua y otros departamentos.
Entre las evidencias ocupadas figuran 444 gramos de cocaína, 271 gramos de crack y cuatro libras de marihuana.
Dictadura no coopera
Agencias estadounidenses como la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) mantienen una postura cauta en cuanto a la posición de Nicaragua de cara al narcotráfico internacional. La misma organización, en conjunto con las autoridades costarricenses, han puesto en duda la veracidad de estos operativos.
La propia DEA se había retirado de Nicaragua en 2025 por falta de cooperación de parte de la dictadura. El llamado “muro de contención”, la política del Ejército sandinista para el control de la droga, ha fallado en distintas ocasiones con operativos de naciones vecinas, incluyendo Honduras, El Salvador y Guatemala, identificando cargamentos de droga provenientes de Nicaragua.
En todos esos casos, la dictadura no ha reconocido o directamente ha negado, a través de la vocería del Ejército, que tales cargamentos hubieran provenido de Nicaragua, a la vez que, posteriormente, ha hecho hincapié en el origen costarricense de distintos cargamentos.