CIDH denuncia que monseñor Mata continúa en desaparición forzada
Monseñor Mata ya había recibido medidas cautelares de la CIDH en 2021 y la organización nota que las represalias en su contra forman parte de un patrón represivo más amplio.
Monseñor Abelardo Mata, III Obispo de Estelí (1990-2021).
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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su preocupación por la desaparición forzada del obispo emérito de la Diócesis de Estelí, monseñor Juan Abelardo Mata Guevara, y advirtió que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo mantiene una política sistemática de persecución contra la Iglesia católica.
En el comunicado 128/26, publicado el 16 de julio, el organismo recordó que, según la información recopilada por el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), monseñor Mata fue detenido el 29 de junio junto con otros tres religiosos tras presidir una celebración religiosa.
Desde entonces, no existe información independiente que permita verificar su paradero ni su estado de salud. La CIDH, en consecuencia, “expresa su preocupación por las denuncias sobre la desaparición forzada del obispo emérito de la diócesis de Estelí, monseñor Abelardo Mata Guevara y la persecución contra la Iglesia en Nicaragua”, señaló el organismo.
CIDH cuestiona versión oficial del régimen
El organismo indicó que, tras la detención, el obispo de más de 80 años —beneficiario de medidas cautelares otorgadas por la propia CIDH en 2021— habría permanecido bajo un régimen de “casa por cárcel”.
Aunque el Ministerio del Interior informó el pasado 4 de julio que Mata estaba siendo objeto de una “indagación” y posteriormente aseguró que había regresado a su vivienda, la Comisión subrayó que hasta ahora “no existe información independiente que permita verificar su paradero o estado de salud”.
La situación es especialmente grave debido a su avanzada edad y a las condiciones médicas preexistentes que padece.
La CIDH también confirmó que, junto a Mata, fueron detenidos el presbítero Rigoberto Delgadillo Sánchez, de la parroquia Divino Niño; el párroco Francisco Morales, de la parroquia Cruz del Calvario; y el diácono Wilfredo Arauz Rodríguez, también de esa parroquia, en un acto que considera una represalia por el ejercicio de sus funciones religiosas.
Denuncian hostigamiento contra representante del obispo
El comunicado también documenta nuevas represalias contra Jeffer Chavarría, representante de monseñor Mata ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos y beneficiario de medidas provisionales otorgadas por la Corte Interamericana.
Según el MESENI, Chavarría, su familia y familiares del propio obispo han sido objeto de “grave asedio, hostigamiento, vigilancia y otras represalias”. La Comisión afirmó que el ocultamiento del paradero de personas detenidas arbitrariamente constituye una de las formas más severas de represión utilizadas actualmente por el régimen sandinista.
Por tanto, “condena el empleo del ocultamiento de la suerte de las personas detenidas arbitrariamente” como “uno de los patrones más graves de la represión, que viene siendo utilizado por el régimen para silenciar voces críticas, infundir temor y ejercer control sobre la población“, advirtió.
El organismo recordó que desde 2025 esta práctica terminó con la muerte bajo custodia estatal de Mauricio Petri, Carlos Cárdenas y Brooklyn Rivera, cuyos familiares permanecieron durante semanas o meses sin información sobre su paradero hasta recibir únicamente sus cuerpos, en medio de amenazas e intimidaciones.
Represión contra la Iglesia
La Comisión sostuvo que el caso de Mata ocurre dentro de un patrón ampliamente documentado desde 2018 de persecución contra la Iglesia católica.
Según la CIDH, durante estos años el Estado nicaragüense ha ejecutado actos sistemáticos de vigilancia, restricciones al culto, detenciones arbitrarias, expulsiones del país, privación arbitraria de la nacionalidad, confiscación de bienes, cierre forzado de congregaciones religiosas y otras represalias contra líderes religiosos.
Para el organismo, estas acciones representan “otra de las expresiones más severas del cierre del espacio cívico y democrático en Nicaragua”. Asimismo recordó que la Convención Americana sobre Derechos Humanos protege la libertad de conciencia y religión y que el ejercicio de este derecho requiere de un espacio cívico abierto y plural.
Estas condiciones, afirma, actualmente no existen en el país. Ante esta situación, la CIDH instó al régimen Ortega-Murillo a informar inmediatamente dónde se encuentra monseñor Mata, garantizar su vida e integridad física y, si continúa privado de libertad, disponer su liberación.
El organismo también exigió permitir el contacto inmediato del obispo con sus familiares y representantes, poner fin a la persecución contra ellos y cesar el hostigamiento contra los integrantes de la Iglesia católica para garantizar el pleno ejercicio de la libertad de religión, conciencia y expresión en Nicaragua.