Familiares de preso político Víctor Boitano piden ayuda a la comunidad internacional
Boitano lleva más de dos años detenido sin que el régimen haya elevado una acusación formal en su contra. Se le considera desaparecido.
Víctor Boitano, preso político de la dictadura sandinista.
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Familiares del coronel en retiro y preso político Víctor Boitano Coleman denunciaron el miércoles, 27 de mayo, que el militar retirado continúa en condición de desaparición forzada bajo custodia del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, sin información oficial sobre su paradero o estado de salud desde hace más de dos años.
La denuncia fue realizada mediante un comunicado público firmado por su esposa, Eugenia Valle, y dirigido “a la comunidad internacional”. Valle aseguró que la familia no ha recibido ninguna prueba de vida desde la captura de Boitano el 23 de abril de 2024. También acusó al Estado nicaragüense de mantener un patrón de silencio e incomunicación.
Boitano no cuenta con ninguna acusación formal en su contra y su caso se ha manejado con extrema irregularidad. Su detención ilegal respondería, pues, más a su actividad de crítica contra el régimen, como han venido denunciado familiares, allegados y organismos defensores de derechos humanos.
“Desde el momento de su arresto, nuestra familia no ha recibido información oficial sobre su paradero, estado de salud o condición física. No hemos podido verlo, comunicarnos con él ni recibir una prueba de vida”, señala el documento, mediante el cual los familiares exigieron al régimen nicaragüense informar de manera inmediata el paradero de Boitano.
La familia de Boitano afirmó que la situación constituye “una grave violación a los derechos humanos y a las garantías fundamentales reconocidas por el derecho internacional”.
Exigieron además acceso a sus representantes legales y también solicitaron la intervención de la comunidad internacional, la Unión Europea, Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)y Amnistía Internacional para presionar al régimen sandinista.
“Hacemos un llamado urgente para que demanden al Estado de Nicaragua información inmediata sobre nuestro familiar y el cese de las desapariciones forzadas contra presos políticos”, expresó la familia. “El silencio no puede convertirse en condena”, concluye.
Boitano es sólo uno de por lo menos 46 presos políticos que la dictadura mantiene en condiciones inhumanas al último reporte del Mecanismo para el reconocimiento de los presos políticos de Nicaragua. Varios de ellos se encuentran o se encontraron por periodos prolongados bajo “desaparición forzada“, e incluso al momento de ser presentadas persisten dudas sobre su bienestar.