Estados Unidos desconoce la “co-presidencia” de Rosario Murillo
El Departamento denunció que Murillo “cobardemente negó a los nicaragüenses el derecho al voto porque sabe que no podría ganar” una elección verdaderamente justa.
Rosario Murillo a la izquierda, a la derecha el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
- Medios Oficialistas
El Departamento de Estado de los Estados Unidos desconoció públicamente el cargo de “co-presidenta” ideado por la co-dictadora nicaragüense Rosario Murillo en las reformas constitucionales de 2024-2025, juzgándolo cmo una invención de Murillo para intentar legimitar sus poderes autocráticos.
Así lo declaró el perfil oficial del Departamento de Estado en redes sociales.
“Hace un año, Rosario Murillo inventó una ‘co-presidencia’ para cimentar su posesión ilegítima sobre Nicaragua“, dijo textualmente la institución. “No hubo elección, no hubo mandato, no hubo legitimidad. Es un poder construido en base a la represión y la manipulación constitucional“, agregó.
Además, el Departamento denunció que Murillo “cobardemente negó a los nicaragüenses el derecho al voto democrático porque sabe que no podría ganar” en una elección verdaderamente justa y transparente.
Las declaraciones surgen en un difícil momento para las relaciones entre Nicaragua y los Estados Unidos tras la intervención de este último país que derrocó a uno de los principales aliados del sandinismo, el dictador venezolano Nicolás Maduro en un operativo militar el 3 de enero.
Legisladores en Washington han mostrado intenciones de presionar todavía más a la dictadura sandinista por medio de sanciones que se sumarían a la presión arancelaria impuesta por la administración Trump y la Oficina del representante comercial.
La dictadura, por su parte, ha mantenido una postura ambivalente pero que tiende a la conciliación con Washington. Al momento de publicarse esta nota, la dictadura no ha respondido a los señalamientos del Departamento de Estado.
Washington ha dejado claro a la dictadura sandinista que todavía puede revertir curso e implementar las reformas democráticas necesarias para evitar mayor daño al país, su economía y al propio régimen, pero salvo la excarcelación de algunos reos políticos, el régimen no ha mostrado mayor voluntad de cambio.