Monseñor Silvio Báez: “hay que alzar la voz y denunciar a los opresores en nombre de Dios”
El obispo auxiliar de Managua nos llama a ser como Juan el Bautista, quien denunciaba “la mediocridad personal” y “la injusticia social”.
Monseñor Silvio Báez. Imagen de referencia.
- Nicaragua Actual
El obispo auxiliar de Managua en el exilio, Silvio Báez, puso a San Juan Bautista como modelo de una voz que se alzó contra la injusticia social y la mediocridad personal en su homilía del domingo, 7 de diciembre, pronunciada desde la iglesia de Santa Ágata en Miami, Estados Unidos.
“Lo más impactante de Juan era su libertad. No estaba atado a nada, y vivía con la convicción de que no tenía que rendirle cuentas a nadie más que a Dios. Juan era muy crítico de la religión acomodada de Jerusalén y de la sociedad desigual e injusta de Judea. Por eso se había ido lejos, al desierto“, dijo el obispo.
De modo que “hoy necesitamos la libertad y la autenticidad de Juan Bautista“, considera el religioso. “No debemos conformarnos con nuestra vida mediocre… debemos atrevernos a pensar con libertad y con espíritu crítico frente al sistema dominante”, añadió.
Este pensar en libertad se traduce en “alzar la voz en nombre de Dios y denunciar los crímenes de los opresores, animar a los decaídos, iluminar a los confundidos, cuidar de los pobres y defender a las víctimas”, un mensaje que se acopla perfectamente a su propia experiencia, luego de ser forzado al exilio en 2019 por denunciar los abusos de la dictadura sandinista en Nicaragua.
“¡Qué decisivas son las voces que hoy se alzan en la sociedad para denunciar a los poderes mundanos que oprimen a los pueblos, que adoran el dinero y maltratan a los más débiles!“, continuó el obispo, denunciando además “la religión que se sirve de Dios para gozar de privilegios”.
A los poderosos “que enarbolan la mentira con cinismo” y que con la religión “se sirven de Dios para gozar de privilegios”, los llamó, citando al evangelio de San Mateo, “una raza de víboras“.
Y, ante todo, Báez destacó el papel de San Juan Bautista como heraldo de la llegada de Cristo. “Juan era una voz; Jesús, ‘el más fuerte’, es Dios mismo que se ha abajado por amor hacia nuestra humanidad, no para condenarnos, sino para salvarnos”, concluyó.