Murillo recurre a discursos de odio en defensa de reformas anti-electorales
“Traidores y cobardes”, “serviles y siervos”, “jaurías”, “engendros”, “payasos” y otros insultos soltó Murillo contra opositores a su régimen.
La codictadora sandinista, Rosario Murillo, junto a su esposo en un acto partidario.
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La codictadora y vocera del régimen sandinista, Rosario Murillo, pronunció un mensaje de odio durante su transmisión habitual del mediodía del martes, 11 de agosto. La codictadora emitió una serie de ataques contra quienes identifica como adversarios políticos, a quienes acusó de promover el “terror”, la confrontación y la pobreza en Nicaragua.
Murillo calificó a sus adversarios de “traidores y cobardes”, “serviles y siervos”, “jaurías”, además de “engendros” y “payasos”. Según la funcionaria, estos ciudadanos (muchos de ellos encarcelados, exiliados, desnacionalizados y reprimidos incluso en el exilio) “no creen en el amor y en el Dios de todas las victorias“.
Según Murillo, únicamente saben “recetar eso que ellos creen que es terror, porque son terroristas”. Murillo también recurrió a una expresión que atribuyó al caudillo liberal de los años 20s, Augusto Calderón Sandino, asegurando que “sólo muerden el polvo de su propia cobardía, de sus propias malignidades, que son crecientes“, afirmó.
En el discurso, Murillo mantuvo un tono místico y defendió la instalación de una imagen del dictador cubano Fidel Castro, instalada en Managua. A pesar de severas carencias económicas y una perpetua polarización suprimida bajo métodos represivos, la codictadora afirmó que el país vive “tiempos de paz, gloria y victorias” y sostuvo que su régimen trabaja por un futuro “sin pobreza”.
Asimismo culpó a la oposición de la pobreza, afirmando que Nicaragua debe salir de “esa pobreza ingrata, pecaminosa, infeliz, que esos malvados recetaron a Nicaragua“, a pesar de que el Frente Sandinista de su esposo, Daniel Ortega, lleva 19 años en el poder y las condiciones de pobreza generalizada responden a la Primera Dictadura Sandinista (1979-1990).
Promete “elecciones dignas”
En la parte política de su intervención, Murillo confirmó que el régimen continúa con el denominado proceso de “consultas” sobre las reformas constitucionales impulsadas por la Asamblea Nacional. El proceso responde a una orden Ortega, quien el 19 de julio proclamó que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones”.
En su mensaje de este martes, Murillo habló de “elecciones dignas, elecciones libres”, aunque inmediatamente las definió como parte de unos “caminos electorales, propios de Nicaragua, y de los nicaragüenses”, excluyendo explícitamente a la oposición, a quienes considera no-nicaragüenses.