Denuncian atentado armado contra opositor nicaragüense en Costa Rica
Picado había pasado más de dos años detenido y en riesgo de extradición a Nicaragua. Ahora libre, habría sido víctima de un atentado de presunta motivación política.
Reinaldo Picado, opositor víctima de un atentado armado en Costa Rica el 27 de junio, 2026.
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La Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) denunció un atentado contra el opositor nicaragüense Reinaldo Picado Miranda que habría tenido lugar la mañana del sábado, 27 de junio, en el distrito de San Diego, cantón de La Unión, en la provincia de Cartago, y pidió a las autoridades costarricenses realizar una investigación “exhaustiva” para esclarecer los hechos.
En un comunicado emitido este fin de semana, la organización señaló que el caso “no constituye un hecho aislado”, sino que se enmarca en un patrón de ataques contra exiliados nicaragüenses en Costa Rica.
Según UEN, “ya suman más de una decena de víctimas directas e indirectas, tras la represión transnacional del brazo largo del régimen sandinista de Nicaragua en suelo costarricense“.
De acuerdo con la denuncia presentada por el propio Picado ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), un hombre armado lo persiguió e intentó dispararle.
Sin embargo, el arma se habría encasquillado, lo que permitió al opositor forcejear con el atacante y escapar. El presunto agresor huyó posteriormente en un vehículo de color azul.
UEN instó a las autoridades costarricenses a investigar el caso “con la mayor celeridad, profundidad y transparencia”, identificar a los responsables y evitar que el hecho quede en la impunidad.
Asimismo, la organización manifestó su preocupación por “los constantes hechos graves ya suscitados y denuncias por la comunidad de exiliados, refugiados y personas desplazadas forzosamente de Nicaragua”, quienes habrían sido víctimas de asesinatos, intimidación, vigilancia, hostigamiento y persecución transnacional por continuar denunciando las violaciones a los derechos humanos cometidas por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Picado enfrentó un proceso de extradición
Reinaldo Picado Miranda, conocido como “Comandante Omar“, es un exintegrante de la Resistencia Nicaragüense que luchó contra la Primera Dictadura Sandinista (1979-1990); previo a este atentado, había permanecido más de dos años detenido en Costa Rica mientras enfrentaba una solicitud de extradición presentada por el régimen sandinista.
La dictadura lo acusa de participar en un ataque armado ocurrido en Río San Juan en octubre de 2022, cargos que él rechaza.
En noviembre de 2024, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) le otorgó medidas cautelares al considerar que enfrentaba un riesgo de daño irreparable a sus derechos a la vida e integridad personal si era enviado a Nicaragua
El organismo pidió a Costa Rica abstenerse de extraditarlo hasta evaluar plenamente el riesgo que correría bajo el actual contexto de derechos humanos en el país.
Posteriormente, en mayo de 2025, la justicia costarricense rechazó la extradición y el Estado le concedió la condición de refugiado político, tras reconocer el riesgo de persecución y posibles actos de tortura en caso de ser entregado a las autoridades nicaragüenses.
Un patrón preocupante
El atentado contra Picado alimenta todavía más los temores de la diáspora nicaragüense en Costa Rica. El asesinato del exmilitar y analista Roberto Samcam, ocurrido el 19 de junio de 2025 en San José, está siendo juzgado bajo la hipótesis de un crimen vinculado con la persecución de opositores exiliados.
También otro opositor, Joao Maldonado, sobrevivió a dos atentados armados en territorio costarricense, el segundo dejando secuelas a él y a su esposa.
Por ello, en su pronunciamiento UEN hizo un llamado al Gobierno de Costa Rica, al OIJ, al Ministerio de Seguridad Pública y a la comunidad internacional para reforzar la protección de las personas exiliadas y permanecer vigilantes frente a cualquier indicio de persecución transnacional.
La organización afirmó que continuará dando seguimiento al caso y reiteró su solidaridad con Picado Miranda, insistiendo en que el atentado debe ser objeto de “una investigación seria, independiente y efectiva”.