Monseñor Silvio Báez: “el poder es un principio de destrucción”
Pero Báez asegura que el poder de Jesús, aún desprovisto de los réditos del poder terrenal, “es mucho mayor”.
Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua en el exilio, en la iglesia de Santa Ágata en Miami, Estados Unidos. Imagen de referencia.
- Parroquia Santa Ágata, Miami
Jesús es un modelo de poder divino basado en el amor, el servicio y el perdón. Ese fue el mensaje pronunciado por monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua en el exilio, en su homilía dominical pronunciada desde la parroquia de Santa Ágata en Miami, Florida, el domingo, 23 de noviembre.
La homilía del presenta la realeza de Cristo en oposición al poder mundano de dominación, imposición y egoísmo. Jesús, como Rey, rechaza salvarse a sí mismo para abrazar a la humanidad sufriente, proponiendo un reino de vida a través de “dar, bajar y servir” en lugar de “tener, subir y mandar”.
“Jesús crucificado nos revela que la grandeza y la omnipotencia de Dios se manifiestan en la humildad de su amor. Dios no se ha quedado arriba y por encima, sino que se ha abajado amorosamente hasta nosotros preocupado por lo que necesitamos, deseoso de perdonar nuestros pecados, sanar nuestras heridas, y consolarnos con su ternura“, relata Báez.
El obispo llama a Jesús “un verdadero” por ser “un rey desarmado, que no tiene otra fuerza que la fuerza de su amor. Jesús es el rey porque su poder fue vivir siempre privado de poder“, erradicando los que llama “tres verbos mortíferos: tener, subir y mandar”, anteponiendo “dar, bajar y servir”.
Báez llamó al poder terrenal “un principio de destrucción” que busca sólo la fama y el dinero “a toda costa y a cualquier precio”, produciendo siempre “división, humillación, pobreza y dolor”, aludiendo indirectamente a la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que lo orilló a exiliarse en 2019.
“Sabemos que los pueblos dominados por personas cegadas por la ambición de dinero y de poder son pueblos empobrecidos, maltratados y prácticamente secuestrados por quienes se imponen despóticamente sobre ellos“, apuntó el religioso
“Dios no está con los poderosos que, irrespetan los derechos humanos, abusan de los débiles, reprimen, atemorizan y destruyen el futuro de los pueblos“, continuó.
Pero Báez asegura que el poder de Jesús, aún desprovisto de los réditos del poder terrenal, “es mucho mayor”.
“Jesús anunció e hizo presente en el mundo y reveló en todo su esplendor en la cruz: el poder de la verdad, del amor y del perdón. Por eso, pertenecen al reino de Jesús quienes son pobres de corazón, quienes poseen un corazón limpio, las personas libres, quienes son buenos y misericordiosos, quienes trabajan por la paz y la justicia“, explicó el obispo.
“Dejemos que Jesús reine en nuestras vidas… Su reino es un reino de amor y de perdón, de reconciliación y de paz. La fiesta de Cristo Rey nos presenta a un Dios fascinante, enamorado y deseoso de darnos su vida y su amor. Él reinará en nosotros si somos capaces de bajar, servir y amar como él”, concluyó.