Denuncian cierre de librería católica San Pablo por presión de la dictadura
La abogada e investigadora Martha Patricia Molina denunció mano dictatorial en el cierre aparentemente indefinido de su sede y sucursales.
Sucursal de la Librería San Pablo en Estelí.
- Cortesía
La Librería San Pablo, empresa divulgadora de literatura y artículos religiosos católicos, ha sido intervenida en su filial nicaragüense y no ha podido operar en por lo menos 4 meses, según una denuncia de la abogada e investigadora Martha Patricia Molina divulgada en sus perfiles en redes sociales.
La sede central en Managua, ubicada en el antiguo edificio de Hispamer, cerca de Metrocentro, así como su sucursal en León y una distribuidora, “están cerradas desde hace cuatro meses, no porque quieran, sino porque la dictadura la tiene intervenida con la misma temática: no quieren permitir que la palabra de Dios llegue a los hogares católicos“, dijo Molina.
En la sede central, las entradas permanecen selladas con cortinas metálicas de forma permanente. No se ha avistado a empleados durante el horario de atención habitual (7:30 AM a 5:00 PM) y un cartel lee simplemente “cerrado”, mientras que en Google Maps el negocio figura como “cerrado temporalmente”, según señaló Molina.
La empresa no se ha pronunciado al respecto en ningún canal oficial, ni ha informado de ningún motivo que explique el cierre en una temporada a menudo concurrida y de alta demanda de sus productos.
Molina es la investigadora encargada de los informes Nicaragua: Una Iglesia perseguida, que recopilan los abusos contra la libertad de religión de la dictadura en el país. Recientemente, Molina había denunciado la prohibición de circulación de Biblias en territorio nicaragüense y otras restricciones a la libertad de religión en la diócesis de León.
La prohibición de Biblias es sólo una de las medidas más recientes en una campaña represiva contra la Iglesia católica y otros grupos cristianos, que ha incluido decomisos de bienes religiosos y exilio de sus líderes.