Estados Unidos designa a Natasha Franceschi como embajadora ante Managua
Franceschi dijo al Senado tener experiencia en “llevar a los autoritarios a la mesa de negociación” y “encontrar una salida a regímenes brutales”. El régimen aún debe extender su beneplácito.
Natasha Franceschi comparece en una audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de los Estados Unidos. Washington, D. C. 24 de septiembre, 2026.
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El Senado de los Estados Unidos aprobó a la diplomática de carrera Natasha Franceschi como su elección para dirigir la embajada de ese país en Managua, representando los intereses de la nación ante la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo. La funcionaria fue aprobada a viva voz luego de una revisión del Comité de Relaciones Exteriores el miércoles, 30 de septiembre.
Concretamente, Franceschi fungirá como “embajadora extraordinaria y plenipotenciaria” ante la dictadura sandinista. Con una trayectoria de 25 años en el rubro de las relaciones internacionales en el Servicio Exterior de Estados Unidos, la embajadora ha mantenido una línea particularmente dura contra los abusos de Ortega y Murillo.
En su declaración inicial ante el Comité el 24 de septiembre, Franceschi sostuvo que el statu quo en Nicaragua es “intolerable” para los nicaragüenses, los países vecinos y Estados Unidos por igual.
Franceschi caracterizó sus labores profesionales en el pasado como “llevar a los autoritarios a la mesa de negociación y trabajar con gobiernos comprometidos con la paz y la estabilidad para encontrar una salida a regímenes brutales y dar voz a la voluntad de las personas que sufren bajo la tiranía“.
La nominada dijo que la política de Washington hacia Managua debe incluir la protección de ciudadanos y empresas estadounidenses, el combate a la inmigración ilegal, la disuasión de alianzas con adversarios de Estados Unidos y el fin de la crisis de derechos humanos y libertad religiosa.
Franceschi prometió que, de ser confirmada, dejará claro que la administración Trump no tolerará amenazas y abusos contra intereses estadounidenses, incluyendo la confiscación de propiedades y activos pertenecientes a ciudadanos o empresas de Estados Unidos.
Franceschi todavía debe ser aprobada por la dictadura para poder arribar a Nicaragua y fungir como embajadora. No hay indicios de que la dictadura tenga intenciones de validar su nombramiento. Sin embargo, las presiones de Estados Unidos podrían forzar su mano.
En 2022, la dictadura había retirado y luego expresó “rechazo absoluto” al diplomático Hugo Rodríguez, propuesto por Washington como nuevo embajador en Managua tras la salida del embajador Kevin O’Reilly. La misión quedó sin embajador, operando bajo la gestión del encargado de negocios Kevin Sullivan y fue asumida por Elias Baumann en 2025.