Estados Unidos responde a las reformas de la dictadura: “una impostura legislativa”
El secretario de Estado, Marco Rubio, hizo un llamado al resto del continente a cortar con el régimen sandinista, alegando que una dictadura no puede recibir el mismo trato que gobiernos democráticos.
La co-dictadora sandinista reprodujo un mensaje en contra del secretario de Estado de la administración Trump, acusándole de imperialista.
- Nicaragua Actual
La oficina del secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, respondió a la “impostura legislativa“, como calificó a la aprobación de reformas estructurales que eliminaron las elecciones competitivas en Nicaragua, de la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo con una condena y un llamado a la acción internacional.
En un comunicado divulgado el miércoles, 2 de septiembre, apenas horas después de aprobarse las reformas el 1 de septiembre, Rubio acusó a la dictadura de “afianzar su dinastía ilegítima y privar a los nicaragüenses de elecciones libres y justas de forma indefinida” al “erosionar la ficción de la democracia de Nicaragua”.
“Las dictaduras que niegan los derechos inalienables de sus ciudadanos no deben disfrutar de los mismos beneficios económicos y políticos que los gobiernos comprometidos con la paz y la seguridad en el hemisferio”, continuó Rubio, urgiendo a los “socios internacionales de Estados Unidos” frenar “inmediatamente negocios y operaciones habituales con esta brutal dictadura”.
Las reformas de la dictadura, aprobadas ya en primera legislatura y a ratificarse en 2027, elevan a rango constitucional prohibiciones ya existentes en leyes y en la práctica contra individuos que el régimen considera “golpistas, traidores a la patria” o en general opositores a su proyecto dictatorial.
Asimismo, extiende un año más los periodos de las autoridades civiles, militares y policiales, incluyendo a los codictadores y entrega mayores atribuciones al Consejo Supremo Electoral (CSE) para suprimir partidos disidentes de forma mucho más eficiente, entre otras disposiciones menores.
Los cambios habían sido ordenados por Ortega el 19 de julio, cuando proclamó que en el país “no volverá a haber elecciones” que permitan a la oposición retomar el poder, algo que en la práctica ya había ocurrido a través de una fuerte maquinaria de represión, control y fraude durante todas las elecciones desde las municipales de 2008, pero con mayor intesidad a partir de 2021, cuando todos los posibles contrincantes fueron encarcelados.
“Murillo y Ortega continúan su guerra contra la democracia y profundizan las amenazas contra la seguridad de nuestra región“, agregó Juan Pablo Segura, subsecretario de Estado para asuntos del hemisferio occidental en un mensaje en sus perfiles oficiales.
“La Administración Trump sigue comprometida con tomar medidas en respuesta y con apoyar el derecho de los nicaragüenses a elegir el futuro de su país“, continuó.
Estados Unidos había convocado a la Organización de Estados Americanos (OEA) poco después del anuncio de Ortega. A pesar de que el régimen se retiró del organismo, el Consejo Permanente votó para que los países miembro sostuviesen una reunión de ministros de relaciones exteriores con el fin de definir una estrategia unificada contra la dictadura en Nicaragua. Dicha reunión tendrá lugar el 17 de septiembre.