¿Dónde está Daniel Ortega? La desaparición del dictador cumple un mes
En los últimos años, el dictador Ortega se ha ausentado por periodos de más de 40 días, desatando rumores sobre su salud.
El dictador sandinista Daniel Ortega durante el evento en conmemoración al XLVI Aniversario de la fundación de la Policía Sandinista. Managua, 25 de septiembre, 2025.
- Medios Oficialistas
El dictador sandinista Daniel Ortega cumple un mes sin haber aparecido públicamente este miércoles, 14 de enero, un hábito cada vez más común en los últimos años y que ha avivado rumores sobre el estado de salud del dictador de 80 años, quien padece de varias enfermedades.
El dictador fue visto por última vez el 14 de diciembre de 2025 durante una cumbre virtual de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América y el Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP). Desde entonces no ha encabezado actos oficiales, no ha hablado al país y ni siquiera dio la cara el 10 de enero cuando cumplió 19 años consecutivos en el poder.
Otras señales apuntan a que no todo anda bien con el liderazgo de la dictadura: la tradicional caminata que conmemora el aniversario del régimen fue cancelada a último minuto y la dictadura ha asumido un tono conciliador, evitando insultar contra su percibidos adversarios e incluso excarcelando a presos políticos.
Ortega se ausenta en un momento tenso para el régimen sandinista, luego de la captura de su aliado, el dictador venezolano Nicolás Maduro, en un operativo militar de los Estados Unidos, que ahora tiene a Nicaragua y a Cuba, las últimas dictaduras de ultraizquierda en el continente, en la mira.
Temor, no salud
Pero el analista político nicaragüense, Eliseo Núñez, atribuye la ausencia de Ortega no a problemas de salud, como se ha rumorado recientemente, sino a una estrategia para evitar posicionarse frente a la crisis de Maduro. Así lo explicó en entrevista con Nicaragua Actual.
“Él no quiere tomar una posición pública frente al tema de Maduro. Por un lado, si no apoya a la gente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quedaría muy mal ante su propia base, ante los declarados anti-imperialistas”, explicó Núñez.
“Y, por otra parte, si él tiene una posición dura en contra de la administración Trump producto de este apoyo, entonces aunque tenga ese soporte que naturalmente ha tenido en la base de la izquierda en Hispanoamérica, pasaría a ser un blanco perfecto de la administración Trump, con lo cual él pondría en peligro toda la sucesión dinástica que ha venido construyendo”, contrastó.
La idea de Ortega sería posicionarse fuera de la vista de Estados Unidos en tanto este mantenga su postura intervencionista, que probablemente perdurará durante los siguientes tres años de la administración Trump.
“Estamos viendo ahora un posicionamiento de cara al temor que ellos tienen de volverse un blanco de los Estados Unidos. Ortega en los próximos meses tratará de navegar con un perfil bajo, tratará de mandar mensajes a los Estados Unidos para lograr llegar a un punto en que Trump para él deje de ser un peligro, que en este momento sí lo es”, dijo Núñez.
En los últimos años, Ortega ha sido conocido por sus largas ausencias. Desde 2012, estos periodos han superado los 50 días en múltiples ocasiones. Algunos ejemplos notables incluyen un periodo de más de 40 días en 2020, durante la pandemia por COVID-19 y los más reciente de 56 días entre diciembre 2023 y febrero de 2024, y 25 días en mayo de 2025.