Dictadura recibe a nuevo embajador de España tras conflicto diplomático en 2022
España y Nicaragua han ido poco a poco normalizando sus relaciones diplomáticas tras haber negado el ingreso a la embajadora española en 2022.
Sergi Farré recibido en la embajada española en Managua.
- Embajada de España en Managua
El diplomático Sergi Farré Salvá fue asignado por la autoridad del Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino de España como nuevo embajador español para Nicaragua, según anunció la embajada de ese país en Managua el lunes, 12 de enero.
Farré fue acreditado en el cargo de “embajador extraordinario y plenipotenciario” por la dictadura sandinista a través del primer Acuerdo Presidencial del año (01-2026) el 7 de enero. Ya había sido designado por España el 2 de diciembre de 2025.
El nuevo embajador tiene más de 20 años de carrera diplomática, habiendo servido a España en distintas responsabilidades ante Sudán, Eslovenia, la Unión Europea, Bolivia y Bélgica.
El nombramiento de Farré señala una continuación del restablecimiento de relaciones entre España y Nicaragua que se ha mantenido desde al menos 2023, cuando fue nombrada la embajadora Pilar María Terrén Lalana, luego de un par de años tensos.
En 2022, la dictadura sandinista retiró a su embajador en Madrid e impidió el ingreso al país de la embajadora española en Managua luego de que el gobierno español denunciase el fraude electoral de 2021.
Pero la embajada española en Managua insiste en que no hubo ruptura, manteniendo la continuidad de esta relación al mencionar que este año se cumplen el aniversario 175 de la misma.
A pesar de este restablecimiento, España ha tomado acción para apoyar a la oposición nicaragüense, incluyendo la nacionalización de varias personalidades de la oposición que han encontrado en España un refugio a la apatridia impuesta por la dictadura.
A estos ciudadanos los simpatizantes de la dictadura han denigrado específicamente por su aceptación de la nacionalidad española, llamándoles “súbditos” de forma peyorativa, al tener España una monarquía.
Dicha monarquía, sin embargo, cuenta con mayores estándares democráticos que la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que ya cuenta 19 años versus los 12 que ha gobernado el rey Felipe VI de España.