Atemorizados y sorprendidos se encuentran miembros de la familia López Aguirre y sus vecinos del municipio de Potosí, ubicado en el departamento de Rivas, tras encontrar el rastro de unas huellas extrañas en el patio de su vivienda, las cuales tienen una característica diferente a las de un perro.

Las huellas encontradas son 17 marcas con largas pezuñas y tres patas por cada paso, por lo que la familia se muestra asustada, pues nunca habían encontrado este tipo de señas en su vivienda.

Isabel López, propietaria de la casa dijo, que salió a barrer el patio, como todas las mañanas, después de hacer el desayuno y su sorpresa fue ver esas marcas en el patio.

“Llamé a mi hijo y me dijo que no eran de perro ni de zorro, entonces creemos que pueden ser de otro animal parecido al del mono, pues en Potosí y sus alrededores se practica mucho la magia negra”, agregó.

Algunos vecinos de esta familia desconocen el origen de las huellas del animal que pudo haber llegado a la vivienda y dejar estas 17 marcas, similares a las de un primate, pero otros aseguran que se trata de una supuesta mona que ha llegado a sembrar el miedo en todo este sector de Potosí.

Por otro lado, uno de los familiares considera que el animal que dejó esas huellas, iba a rastras y es un animal pesado, por la forma que enterraba las pezuñas en el suelo.

En el país, con el paso de los tiempos y actualmente, se escuchan diferentes experiencias que han tenido muchos nicaragüenses, con roces cercanos con la “mona”; experiencias de llegar molestar a las casas, que brincan sobre  el techo, chillando con un fino sonido, “actividades paranormales que les ponen los pelos de punta”.

¿Pueden ser de la mona?

La Mona o Mico Brujo, es una leyenda que  tiene orígenes en las sociedades mesoamericanas precolombinas. Según el folklore, las monas eran brujas que, mediante rituales, se quitaban la piel y les crecía el pelo, transformándose en un mono de aspecto monstruoso de gran tamaño.

Las monas brujas corren a gran velocidad por las noches, de árbol en árbol, para hacer daño a la gente de los pueblos por sorpresa. Durante sus ataques, hacen ruidos espantosos y escalofriantes que helaban la sangre de sus víctimas y las paralizaba o las dejaba sin habla por el resto de sus vidas.

¡Juzgue usted!

Con información de Steven Estrada, periodista de Rivas.

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