POR DESPACHO 505 

El montaje que el Ministerio Público tejió para acusar al sacerdote Manuel Salvador García Rodríguez, de la iglesia Jesús de Nazareno del municipio de Nandaime, Granada, quedó al descubierto la tarde de ayer en un anticipo de pruebas en el que la propia víctima Martha Candelaria Rivas Hernández (57 años) reveló que en ningún momento ha interpuesto denuncia contra el párroco, ya que el golpe que recibió en la nariz fue accidental.

A la vez negó que tenga una relación de pareja con el párroco, tal y como señala la Fiscalía en su acusación. Según ella, desde un inició explicó que el golpe que el sacerdote le propinó con un candado la noche del 30 de mayo, cuando se dirigían al portón de la iglesia fue accidental. «Yo me opuse a poner denuncia, ya que yo no me siento agredida, fue accidental y por eso no firme denuncia alguna», refirió Rivas.

El anticipo de pruebas se realizó ante la jueza María Graciela Monterrey Vélez, del Juzgado de Distrito Penal de Adolescentes y Especializado en Violencia de Granada. Previo al anticipo de pruebas, hubo una audiencia inicial, en la cual la judicial resolvió remitir a juicio oral y público al párroco tras argumentar que las pruebas testificales, periciales y documentales que presentó el Ministerio Público son lícitas.

A la vez mantuvo la prisión preventiva al párroco y fijó tentativamente el inicio de juicio para el 8 de julio a las 9 de la mañana. Tras culminar con la audiencia inicial, la juez procedió a realizar el anticipo de pruebas que sacó a luz que todo se trata de un montaje y que no hay tales pruebas lícitas.

En el anticipo de pruebas fueron citadas a declarar la supuesta víctima y su hija de 15 años de iniciales E.N.S.H. La primera en brindar declaraciones fue la quinceañera, quien explicó que el 30 de mayo fue con su mamá y su hermano de once años a visitar al padre a la iglesia Jesús de Nazareno, conocida en Nandaime también como El Calvario.

Relató que al momento de los hechos ella y su hermano estaban en la casa cural, pero que su mamá le manifestó que el golpe había sido accidental. Dijo que se dirigió en dirección al portón de la iglesia cuando su mamá la llamó, tras recibir el golpe y que al verla golpeada pidió ayuda.

La menor agregó que por desesperación también salió a pedir que llamaran a la Policía, pero le respondieron que no tenían el número. Según la versión de la quinceañera ella fue quien provocó a los «vagos», que estaban frente al portón de la iglesia e indicó que después del incidente se escucharon dos balonazos. En ese momento el padre salió con el machete y que ella trató de contenerlo.

Posteriormente llegó la Policía a preguntar por la mujer golpeada, pero que ella ni siquiera observó a su mamá discutiendo con el párroco y que ambos son amigos desde el 2019. Después de brindar su declaración, su mamá ingresó a la sala judicial para dejar claro que ni es pareja del sacerdote y que tampoco tuvo intensión de golpearla y que se trató de un accidente.

«La amistad que he tenido con él, es que yo siempre lo he buscado para que me diera consejos, ya que el papá de mis hijos me dejó de pasar la pensión y el padre me dijo que me podía dar una ayuda con dos o tres días de trabajo» afirmó. Cuado la fiscal Cristhian Katiela Huete, le preguntó «qué tipo de relación tenía», refiriéndose al sacerdote, ella le contestó que «una amistad muy bonita, cercana ya que él me aconsejaba y el apoyo que él me daba».

Confirmó que el 30 de mayo llegó a visitar al padre con sus dos hijos y que después de cenar, estuvieron conversando. Luego sus hijos se fueron a ver televisión y ellos se quedaron compartiendo unos tragos. Cuando el padre se levantó ella tomó su celular e hizo una mala interpretación de un mensaje, pero que el párroco le respondió que no era lo que ella estaba pensando.

Por otro lado explica que en ese momento discutieron porque el párroco le dijo que el celular era privado y que ella estaba malinterpretando el mensaje. En su testimonio deja claro que no fue víctima de agresión por parte del prelado. La versión que la Policía logró trasladarla a Auxilio Judicial la madrugada del jueves 2 de junio para que rindiera su declaración de los hechos y luego la enviaron a medicina legal.

Cabe destacar que la declaraciones de madre e hija aparecen como parte de las pruebas testificales de la Fiscalía, junto con Humberto José Sánchez López, la teniente Gabriela Suyén Urbina o la comisionada Johana Plata Tijerino. Entre las pruebas periciales la Fiscalía incorporó una foto tabla ilustrativa realizada el 2 de junio y en la cual se pueden observar las lesiones que presentaba la supuesta víctima.

También incorporó el dictamen médico legal de lesiones físicas y el daño psíquico realizado a Rivas, al igual que el que se le práctico a su hija. Como prueba documental la fiscal Cristhian Katiela Huete, presentó el epicrisis emitido el 2 de junio en el hospital Carlos Roberto Huembe.

 

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