El periodista independiente, cronista deportivo y ahora preso político de la dictadura sandinista, Miguel Mendoza, ha iniciado una huelga de hambre desde el pasado 19 de septiembre en demanda de poder ver a su pequeña hija de 8 años, Alejandra Mendoza Pozo; la cual terminará hasta que se le permita reencontrarse con ella.

Sus familiares dieron el anuncio en una conferencia de prensa en donde expusieron su preocupación por el estado de salud y por la motivación que Miguel les confió durante la última visita el pasado 27 de agosto, de iniciar la huelga de hambre si el 19 de septiembre, la dictadura no le permitía la visita de su niña.

Este miércoles 21 de septiembre, Miguel Mendoza cumple 15 meses, que equivalen a 457 días de estar secuestrado en la Dirección de Auxilio Judicial, conocido como el Nuevo Chipote, un lugar descrito como un centro de tortura, en el que el reo de conciencia ha sido encerrado sin razones, más que la de ejercer su derecho a la expresión, permitida por la Constitución Política en su Artículo 30, indican en un comunicado leído por su hermana Carla Mendoza.

“En este tiempo Miguel no ha podido ver a su hija Alejandra, de 8 años”, resaltan en el escrito.

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En la conferencia, su hermana Carla Mendoza expuso que en la visita del sábado 27 de agosto, se le informó a Miguel sobre las afectaciones físicas y emocionales que ha provocado en la niña esta separación cruel y forzosa y de los mensajes que ha escrito para él, lo que provocó en el reo de conciencia una condición angustiante, pese a ser un hombre fuerte y de estado emocional increíble.

“Los que le conocemos sabemos leer en el brillo de sus ojos la angustia que le ha provocado saber de lo mal que la está pasando su hija”, dicen en el escrito.

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Huelga de hambre arriesgará su vida 

Sus familiares manifestaron que por ser Miguel Mendoza un paciente crónico y haber perdido más de 30 libras, esta medida (huelga de hambre) pone en riesgo su salud y su vida y, aunque el periodista es consciente de los riesgos, considera que es la única salida que le han dejado en sus intentos por volver a abrazar a su hija, después de estos 457 días que equivalen a más de diez mil novecientos horas sin abrazarla.

Pese a que el abogado del preso político ha introducido once solicitudes para que Miguel pueda ver a su niña, lo que para ambos es un derecho,  no se ha obtenido ni una sola respuesta de parte de la dictadura sandinista.

En el comunicado, sus familiares demandaron la liberación de Miguel, a quien afirman no se la logrado demostrar ni un solo delito, por lo que se encuentra encarcelado como producto de una acción incongruente con los principios y artículos consignados en los preceptos constitucionales de Nicaragua y exigieron al régimen orteguista que se abstenga de seguir arrebatando el derecho de Alejandra de poder ver a su padre.

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Así mismo, agradecieron a la ciudadanía nicaragüense, a organismos de derechos humanos, actores nacionales e internacionales por acompañarnos en todo este tiempo que Miguel Mendoza ha permanecido encarcelado injustamente y por acompañarlos en los momento tan difíciles que viven como familiares del reo de conciencia.

“Gracias por alzar sus voces por la liberación de Miguel Mendoza y de las presas y presos políticos de Nicaragua. ¡Vivan las libertades públicas!”, concluyen en el comunicado.

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