Murillo ataca a sacerdotes: “son vagos tuiteros, vulgares, ofensivos y pecaminosos”
Murillo insistió en que quienes denuncian al régimen desde el exilio “sirven al diablo” y no a Dios.
Rosario Murillo durante un acto partidario en 2025. Imagen de referencia.
- Medios Oficialistas
La codictadora Rosario Murillo arremetió contra sacerdotes y obispos nicaragüenses que su régimen ha exiliado y que continúan denunciando la persecución religiosa y las violaciones a los derechos humanos cometidas en el país. En su mensaje del lunes 18 de mayo en medios oficialistas, la codictadora calificó a religiosos críticos como “vagos tuiteros”.
“Todo el que se opone a la paz, todo el que pretende destruir la paz, no puede ser catalogado como cristiano”, afirmó. “Cuando vemos a esos que desde otras latitudes viven —creo que son vagos— tuiteando y con el cargo de presbíteros, si acaso es un cargo de presbíteros, tuiteando para atacar a su pueblo”, continuó.
La funcionaria pidió abiertamente a la Iglesia católica sancionarlos. “Estamos seguros que algún día la Iglesia católica va a reconocer que un miembro de su Iglesia no puede estar participando de manera vulgar, ofensiva y pecaminosa en política”, sostuvo.
Murillo insistió en que quienes denuncian al régimen desde el exilio “sirven al diablo” y no a Dios. “Aquellos que deciden entregar su vida diz que a Dios tienen que de verdad respetar ese juramento a Dios, no servir al diablo”, expresó notablemente molesta.
Dese que la Iglesia católica se posicionó a favor de las víctimas del régimen, tras el estallido social de 2018, el régimen sandinista, decenas de sacerdotes, religiosas y obispos han sido vigilados, hostigados, encarcelados y llevados al exilio. La iglesia prácticamente quedó privada de obispos en el país, permaneciendo sólo nos pocos que asumen funciones en otras diócesis.
La dictadura también ha cerrado medios católicos, confiscado universidades y propiedades vinculadas a congregaciones religiosas, además de prohibir procesiones y expresiones públicas.
Sacerdotes responden
“La dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo caerá, como han caído todas las tiranías que se creen eternas”, respondió en su cuenta de Twitter (ahora X) el sacerdote nicaragüense Edwing Román, exiliado por la dictadura sandinista.
“La mano de Dios no está con quienes asesinan a su propio pueblo, pisotean la dignidad humana y ejecutan toda clase de injusticias y atrocidades. La bendición divina nunca acompaña a una dictadura que siembra terror, muerte y opresión en Nicaragua“, agregó en otra publicación.
También reaccionó indirectamente el obispo auxiliar de Managua, el también exiliado Silvio José Báez, quien durante su homilía dominical en Miami defendió el deber de la Iglesia de denunciar los abusos del poder, incluso bajo persecución.
“La Iglesia no puede callar la verdad de Dios ni dejarse condicionar por el miedo o por intereses mundanos. Por eso también, sin temor a las consecuencias, la Iglesia denuncia la injusticia y el irrespeto a la dignidad humana, desenmascarando a quienes desde el poder encarcelan, destierran y silencian a su propio pueblo”, expresó Báez.