La sed de venganza y odio en contra de la Iglesia Católica es imparable por parte de Rosario Murillo y Daniel Ortega porque continúan ordenando a su policía sandinista que cancele fiestas patronales en los municipios más religiosos del país.

Esta vez han recetado iglesia por cárcel a la venerada imagen de la Virgen de Monserrat, patrona del municipio de La Concepción en Masaya.

Aunque de manera oficial las autoridades religiosas de esta parroquia no han informado que esta decisión fue hecha por la policía sandinista, se ha conocido extraoficialmente que fueron las mismas autoridades policiales que comunicaron al padre Jacinto Carbajal párroco de esta iglesia sobre dichas prohibiciones.

La medida implementada por la policía represora prohíbe realizar el tradicional tope de los santos que se celebra el ocho de febrero donde la imagen de la Virgen de Monserrat se encuentra con los patronos vecinos de este municipio como es la imagen de San Juan Bautista de la comunidad de San Juan de La Concha, Santiago apóstol de la comunidad Santiago de Masatepe y San Marcos de la ciudad del mismo nombre.

En el programa de las actividades de esta parroquia señala que el tope se realizará en el atrio de esta iglesia y luego las imágenes quedarán expuestas para la veneración de sus fieles y el nueve de febrero se realizará su solemnidad presidida por el Cardenal Leopoldo Brenes.

 

Para el doctor Rommel López oriundo de este municipio y exiliado en Costa Rica estas prohibiciones “son una medida represiva para acallar las voces de la iglesia, las voces que reclaman los derechos de las personas”.

“Es una represalia porque saben que el pueblo de La Concha es un pueblo católico y que siguen a sus pastores y como el gobierno de Daniel Ortega la tiene en contra de la iglesia católica por esa razón están prohibiendo las procesiones y todos los eventos de la virgen y eso es como un acto que va en contra del gobierno porque piensan que de esas actividades del catolicismo se de un levantamiento en contra del gobierno”, expresó a Nicaragua Actual el doctor Mélendez.

Además agregó que el sentir de la población es de disgusto porque no podrán sacar a la “negrita” a las calles de este municipio.

“Ellos (la policía) en vez de apaciguar las cosas, le están echando más leña al fuego porque el pueblo de La Concha está muy disgustado con el gobierno y la policía sandinista, no van hacer provocaciones, pero eso suma con el tiempo y ese es el miedo que tiene la dictadura”, añadió el Doctor Mélendez.

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