Nicaragua enfrentará altas temperaturas a pesar de llegada del invierno
Las temperaturas máximas en varias regiones del país seguirán oscilando entre los 30 y 33° Celsius, mientras Nicaragua enfrenta los primeros efectos del fenómeno de El Niño.
Imagen de referencia
- Cortesía
Aunque las lluvias han comenzado a establecerse en gran parte del territorio nacional, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER) advirtió que Nicaragua continuará registrando temperaturas elevadas durante las próximas semanas, a mitad del desarrollo del fenómeno climático de El Niño y el calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico.
Según los pronósticos meteorológicos divulgados por la institución, las temperaturas máximas en varias regiones del país seguirán oscilando entre los 30 y 33 grados Celsius, especialmente en la región del Pacífico y zonas del Caribe Sur, donde la combinación de calor, humedad y períodos de insolación incrementa la sensación térmica.
La advertencia ocurre mientras Nicaragua enfrenta los primeros efectos del fenómeno de El Niño, declarado oficialmente por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El INETER ha señalado que el país está entrando en una fase de calentamiento asociada a este fenómeno, aunque estima que su intensidad será débil en comparación con los pronósticos de organismos internacionales.
No obstante, especialistas climáticos han advertido que El Niño suele provocar un aumento de las temperaturas y una reducción de las precipitaciones en gran parte de Centroamérica, particularmente en el llamado Corredor Seco, una de las zonas más vulnerables a las sequías y pérdidas agrícolas.
Durante los últimos meses, autoridades meteorológicas también han observado temperaturas superficiales del mar superiores a los valores normales en ambos litorales nicaragüenses, con anomalías de entre 0.5 y 1.5 grados Celsius, una condición que favorece un ambiente más cálido y puede influir en el comportamiento de las lluvias durante la segunda mitad del año.
Aunque junio marca tradicionalmente uno de los períodos más lluviosos del inicio del invierno en Nicaragua, los expertos apuntan a que las precipitaciones no eliminan necesariamente las condiciones de calor extremo.
Por el contrario, la combinación de altas temperaturas y humedad puede generar jornadas particularmente sofocantes en ciudades del Pacífico como Managua, León y Chinandega.
Ante este panorama, las autoridades recomiendan evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación, mantenerse hidratado y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, los grupos usualmente más vulnerables a los efectos de las altas temperaturas.