Tormenta Tropical Cristina causa estragos en el Pacífico de Nicaragua
El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 95 kilómetros por hora.
Embarcaciones afectadas en la costa Pacífico de Nicaragua a principios de junio, 2026. Imagen de referencia.
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La tormenta tropical Cristina comenzó a provocar afectaciones en distintos puntos de la costa del Pacífico de Nicaragua, donde un fuerte oleaje, lluvias persistentes y vientos asociados al fenómeno han causado daños en embarcaciones, inundaciones en comunidades costeras y afectaciones a la infraestructura turística y eléctrica.
Las consecuencias más visibles se registran en los departamentos de Rivas, León, Chinandega y Managua. En municipios costeros como San Juan del Sur y Tola, el oleaje arrastró lanchas y embarcaciones pesqueras hacia la playa, mientras que en destinos turísticos como El Coco y Popoyo las marejadas alcanzaron restaurantes, ranchos y otras estructuras cercanas a la línea costera.
Videos difundidos en redes sociales muestran el impacto de las olas sobre pequeñas embarcaciones y establecimientos turísticos. La situación también ha generado problemas de acceso en varias comunidades. En La Talanguera, San Juan del Sur, las inundaciones dejaron sectores incomunicados, dificultando el tránsito general.
En la Isla de Ometepe, particularmente en la zona del volcán Madera, los habitantes reportaron interrupciones en el servicio eléctrico tras daños ocasionados por los vientos y las lluvias. Además, en Punta Gorda, la caída de un poste bloqueó parcialmente la circulación vehicular.
Las lluvias asociadas a Cristina también han impactado áreas urbanas. En Managua, residentes reportaron daños en la vía principal del barrio San Judas y el desbordamiento del cauce que atraviesa los barrios La Primavera y Villa Ballarta, donde la corriente arrastró basura, lodo y sedimentos.
Los pobladores expresaron preocupación ante la posibilidad de nuevas inundaciones durante los próximos días. Las afectaciones se extienden a la actividad económica de las zonas costeras. En Poneloya y Las Peñitas, en León, las olas sobrepasaron la playa y alcanzaron negocios turísticos.
Situaciones similares fueron reportadas en Paso Caballos, en Corinto, así como en San Rafael del Sur y Villa El Carmen, donde comerciantes y propietarios de pequeños negocios comenzaron a contabilizar pérdidas derivadas del avance del mar.
Los pescadores artesanales también enfrentan dificultades debido a la suspensión de las actividades marítimas. El Ejército de Nicaragua ordenó la suspensión de zarpes entre el 8 y el 13 de junio, advirtiendo sobre olas de entre 1.5 y 5.5 metros de altura y vientos que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora.
Embarcaciones afectadas en la costa Pacífico de Nicaragua a principios de junio, 2026.
Las autoridades navales recomendaron a las embarcaciones mantenerse informadas sobre la evolución del fenómeno y buscar puertos seguros cuando sea necesario.
Cristina sigue lejos
Según información del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, Cristina se ubicaba este lunes a unos 160 kilómetros al oeste-suroeste de Managua y a unos 600 kilómetros al este-sureste de la desembocadura del río Suchiate, en la frontera entre México y Guatemala.
El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 75 kilómetros por hora y rachas que alcanzan los 95 kilómetros por hora. El director de Cambio Climático del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), Manuel Prado, alertó especialmente sobre las condiciones marítimas en Rivas, Corinto y Villa El Carmen.
Según explicó, gran parte del impacto observado en las costas está asociado al fenómeno conocido como “mar de fondo”, un oleaje generado por tormentas y sistemas de baja presión que pueden producir fuertes marejadas incluso cuando el centro del fenómeno se encuentra lejos de la costa.
La tormenta tropical Cristina se formó tras la evolución de la Depresión Tropical 3-E y continuará influyendo sobre las condiciones meteorológicas de Nicaragua, Honduras y El Salvador al menos hasta este martes. Las autoridades mantienen vigilancia permanente ante posibles nuevas afectaciones.