Grupos opositores consideran que los ataques contra la iglesia católica por parte de la policía sandinista, es un signo claro del miedo que tiene la dictadura de Daniel Ortega a una evental demostración de fuerza y energía de la población civil en Nicaragua.

“Creo que esto es una muestra más del pánico, el miedo que le tiene Ortega a la población, al pueblo católico qué ha demostrado con fuerza y con vehemencia estar al lado de sus pastores y que a pesar de todo su despliegue (militar), el pueblo católico está allí”, expresa Ana Quirós, Miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB).

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Por su parte el opositor Jesús Téfel, indica que las últimas acciones que ejecuta Ortega con el cierre de radioemisoras y canales de televisión por cable en el interior del país, administrados por la iglesia católica son parte “del mismo proceso de clausura total de todos los espacios de opinión contrarios al criterio de la dictadura”.

“Pero hay que notar el cuidado que han tenido con las iglesias, de dejarlas de último. Esto denota que es el sector al que más miedo le tiene Ortega por la influencia que tienen los sacerdotes entre la feligresía. Recordemos que los sacerdotes todos los domingos, cada vez que ofrecen una misa están en un púlpito hablándole a la gente y están manteniendo una voz en alto por la defensa de los más desprotegidos por la defensa de los presos políticos en general por el respeto a los derechos humanos”, estima Téfel.

Téfel agrega que la voz en alto de la iglesia ha sido constante y “ese discurso de los sacerdotes se está martillando siempre entre la gente sin que el régimen lo pueda controlar, y eso parece que los estaba carcomiendo y ya se manifestó con este zarpazo de represión a la iglesia, confiscándole sus medios de propagación de mensajes, las radios principalmente que tienen un alcance bastante amplio”.

A pesar de que estas emisoras de radio, no necesariamente abordaban temas políticos, sino que se enfocaban en temas pastorales, “sin duda eran el brazo de la iglesia llegando todavía más allá del púlpito, y eso es lamentable porque nos vamos quedando aún más sin espacios”, comenta Téfel.

Quirós opina que el actuar de Ortega, además de miedo, también es porque quiere llamar la atención internacionalmente, como lo hacen los malos estudiantes, por portarse mal, y no por hacer algo que vale la pena relevar por su efecto positivo.

“Definitivamente que la dictadura le tiene pánico a ese despertar del pueblo, porque saben que ellos ni siquiera acarreando gente pueden mover esa energía, esa fuerza y ese respaldo que tiene la iglesia católica, que tienen los pastores en particular, que con valentía se enfrentan diariamente a pesar de las múltiples amenazas”, expresa Quirós.

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La líder opositora, que fue expulsada del país por Ortega en 2018, lamenta que la crisis económica y social se profundiza cada día más, “y eso se refleja claramente en las cifras de migración pero también en la desesperación de la gente al ver el ataque a sus pastores, y reaccionan con lo que tienen, con el rosario, con la oración y con la presencia, creo que es realmente un triunfo del pueblo católico y saludamos su valentía”.

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