Sube a más de 1400 muertos el saldo de los terremotos en Venezuela
La cifra de desaparecidos oscila entre 50 mil y 68 mil, entre cuestionamientos de la gestión por parte del régimen chavista de la ayuda internacional.
Rescatistas en labores entre las ruinas de un edificio en La Guaira, Venezuela.
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Cinco días después de los dos terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, las labores de búsqueda y rescate continúan este lunes 29 de junio, en medio de un aumento del número de víctimas, la llegada de más ayuda internacional y crecientes cuestionamientos sobre la respuesta de las autoridades en las zonas más afectadas.
El balance provisional asciende a por lo menos 1450 fallecidos y más de 3150 heridos, así como alrededor de 12 mil desplazados y 50 mil desaparecidos; algunos registros independientes elevan esa cifra por encima de los 68 mil, pues las autoridades venezolanas no han publicado un balance oficial consolidado de desaparecidos al momento de escribirse este reporte.
Medios independientes y ciudadanos han denunciado las deficiencias de la coordinación del régimen chavista de los esfuerzos de rescate, así como han elevado acusaciones de saqueos por parte de soldados de las Fuerzas Armadas venezolanas en apartamentos abandonados.
Las tareas se concentran principalmente en el estado de La Guaira, donde se registró la mayor destrucción tras los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos el pasado 24 de junio. Equipos nacionales e internacionales siguen removiendo escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes, pese a que ya transcurrió el período considerado más crítico para los rescates.
Uno de los momentos más esperanzadores de las últimas horas ocurrió cuando rescatistas lograron sacar con vida a un padre y su hijo que permanecieron atrapados durante cuatro días bajo los restos de un edificio colapsado. Durante el fin de semana también fueron rescatados una madre y su bebé de apenas días, además de otras personas localizadas entre los escombros.
La emergencia también ha dado paso a una amplia movilización internacional. Naciones Unidas coordina la llegada de equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, mientras decenas de países han enviado personal, hospitales de campaña, perros rescatistas, equipos pesados, medicamentos y asistencia humanitaria.
Entre los principales aportes figuran el despliegue de equipos estadounidenses de búsqueda y rescate, hospitales de campaña enviados por India y ayuda procedente de diversos países de América Latina y Europa. El Salvador en concreta destacó en su cobertura de los esfuerzos de rescate, pues el presidente Nayib Bukele ha proporcionado seguimiento desde sus perfiles oficiales.
Conforme disminuyen las posibilidades de rescatar personas con vida, la atención comienza a desplazarse hacia la respuesta humanitaria de mediano plazo. Miles de familias permanecen desplazadas, numerosos edificios presentan daños estructurales y continúan las interrupciones en servicios básicos.
Al mismo tiempo, ingenieros y especialistas venezolanos han solicitado una auditoría estructural de complejos habitacionales construidos por el Estado, especialmente aquellos desarrollados durante los gobiernos de Hugo Chávez (1999-2013) y Nicolás Maduro (2013-2026), tras señalar posibles deficiencias estructurales que contribuyeron a la catastrofe.
Las operaciones de rescate también se desarrollan bajo la amenaza de nuevas réplicas. Durante las últimas horas se registró un nuevo sismo de magnitud 4.6 cerca de Caracas, que no dejó daños adicionales importantes, pero obligó a suspender temporalmente algunas labores y aumentó la preocupación entre la población desplazada.
Las autoridades venezolanas mantienen vigente el estado de emergencia mientras continúa la llegada de asistencia internacional y se amplían los esfuerzos para atender a miles de personas en albergues temporales o que perdieron sus viviendas como consecuencia del desastre.