• San José, Costa Rica
  • 11:00 am
  • May 14, 2026

Trump llega a China en busca de la paz con Irán

Entre sus objetivos, Trump busca convencer a China de presionar para que Irán ceda y así poder dar fin al conflicto iniciado en febrero.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, junto a su homólogo, Xi Jinping, durante la visita oficial de Trump a China el jueves, 14 de mayo.

  • Cortesía

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, inició este miércoles una visita oficial de dos días a la República Popular China para reunirse con su mandatario, Xi Jinping, en un momento marcado por las tensiones geopolíticas, la guerra en Irán, la disputa comercial entre ambas potencias y la creciente competencia tecnológica y militar entre Washington y Pekín.

La visita, la primera de un presidente estadounidense a China en casi nueve años y la segunda de Trump desde 2017, se desarrolla entre el 13 y el 15 de mayo. Según la Cancillería china, ambos líderes sostendrán conversaciones “sobre las relaciones bilaterales y la paz y desarrollo mundial”.

Antes de partir hacia Pekín, Trump describió a Estados Unidos y China como “las dos superpotencias” del mundo. “Somos la nación más fuerte de la Tierra en términos militares. China es considerada la segunda”, declaró ante periodistas en Washington, D. C.

Ambos países se encuentran en medio de un escenario internacional particularmente delicado. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán —que ya se ha prolongado por unos tres meses— ha elevado la tensión global y afectado los mercados energéticos. Washington busca además que China utilice su influencia sobre Teherán para mantener abierto el estrecho de Ormuz.

La intención es que así sea más factible para Teherán respaldar un eventual alto al fuego con concesiones de su parte.

Aunque Trump llegó al poder prometiendo una línea dura contra Pekín, analistas consideran que esta cumbre apunta más hacia una estabilización pragmática de las relaciones entre las dos mayores economías del mundo. En la agenda figuran temas como comercio, inteligencia artificial, seguridad regional, Taiwán y cooperación económica.

La visita también tiene un fuerte componente empresarial. Trump viajó acompañado por una delegación de altos ejecutivos estadounidenses, entre ellos el magnate Elon Musk; el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, y el CEO de Nvidia, Jensen Huang. Sus objetivos son impulsar acuerdos en aviación, tecnología y cadenas de suministro.

La prensa china ha presentado la visita como un gesto de acercamiento entre ambas potencias. Trump fue recibido en Pekín con ceremonia oficial, alfombra roja y guardia de honor, mientras Xi Jinping lo acompañó posteriormente a recorrer el histórico Templo del Cielo, uno de los sitios emblemáticos de la capital china.

En paralelo, las autoridades estadounidenses implementaron estrictas medidas de seguridad digital para la delegación, incluyendo el uso de teléfonos temporales y dispositivos especiales ante los temores de espionaje cibernético chino.

La relación entre Washington y Pekín atraviesa uno de sus períodos más complejos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1979. En los últimos años ambas potencias han chocado por aranceles comerciales, restricciones tecnológicas, Taiwán, el mar de China Meridional y la carrera por la supremacía en inteligencia artificial y semiconductores.

Aun así, tanto Trump como Xi parecen interesados en evitar una nueva escalada económica y militar. Observadores internacionales consideran que la cumbre busca proyectar estabilidad en un contexto global marcado por guerras, inflación y creciente incertidumbre geopolítica.

Enfrentamos muchos desafíos para contar lo que pasa en Nicaragua

Danos tu apoyo para informar.

Donar Ahora

Noticias Relacionadas