Dictadura en Cuba confirma negociaciones con Estados Unidos tras más de un mes en caída libre
A mitad de un colapso generalizado ocasionado por presión estadounidense, la más antigua dictadura del continente parece empezar a ceder.
Miguel Díaz-Canel, líder formal del régimen cubano.
- Cortesía
El líder formal de la dictadura cubana, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios a su mando han abierto negociaciones con representantes del gobierno de los Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, la mañana del viernes, 13 de marzo. El objetivo de estas negociaciones sería “buscar soluciones, por la vía del diálogo, a diferencias que tenemos las dos naciones“.
Díaz-Canel compareció ante la maquinaria de propaganda castrista la mañana del viernes desde la sede del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, reunido con el Buró Político del Secretariado General del partido y del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.
La dictadura cubana se encuentra desde finales de enero sometida a un asedio petrolero impuesto por Trump vía orden ejecutiva que ha llevado a la isla a una de sus peores crisis económicas desde la caída de la Unión Soviética en 1991. Esto ha implicado el colapso de infraestructura vital, incluyendo el sistema sanitario, consecuencia de apagones de más de 20 horas por la escasez de combustible.
Desde hacía tiempo, medios estadounidenses ligados al exilio cubano habían asegurado que estas negociaciones empezaron desde hacía tiempo de forma extraoficial. Estas negociaciones presuntamente sobrepasaban al régimen cubano e involucraban a Raúl Rodríguez, alias “el cangrejo”, nieto del militar Raúl Castro y uno de sus hombres de mayor confianza.
El mismo Trump había asegurado que Estados Unidos estaba en conversacions con el régimen, pero la dictadura cubana lo negaba. Ahora Díaz-Canel insiste en que tanto él, en calidad de presidente, como Castro, están involucrados en las pláticas. “Hay factores internacionales que han facilitado estos intercambios“, añadió Díaz-Canel.
“En los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de llevar a cabo este proceso, sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía, y a la autodeterminación de nuestros gobiernos“, dijo el mandatario comunista.
Poco antes del anuncio, el régimen cubano anunció la liberación de 51 presos políticos, una “decisión soberana” tomada “en espíritu de buena voluntad”, alegando que los reos habían cumplido “una parte significativa de sus condenas” demostrando “buen comportamiento”. La liberación habría sido mediada por la Santa Sede en El Vaticano, según el régimen.
Los ojos sobre Nicaragua
La dictadura en La Habana es uno de los aliados más antiguos de la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo en Nicaragua. Se trata de un régimen de corte comunista que gobierna la isla desde 1959, ocasionando un declive económico severo agravado por la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
El sometimiento del régimen chavista que Maduro gobernaba, ahora bajo la dirección de Delcy Rodríguez, implicó el fin de un comercio petrolero extremadamente beneficioso para el régimen, a la vez que la presión diplomática detuvo un acuerdo parecido con el gobierno mexicano, bajo la izquierdista Claudia Sheinbaum.
De ser sometida la dictadura de izquierda más antigua del continente, el último objetivo de la administración Trump y la secretaría de Estado de Marco Rubio sería el régimen sandinista en Nicaragua, algo que legisladores republicanos han señalado en varias ocasiones. Hasta el momento, la única medida concreta de la administración Trump ha sido el endurecimiento de sanciones.
Natalia Molano, vocera en español del Departamento de Estado, en declaraciones anteriores con Nicaragua Actual aseguró que Estados Unidos está al tanto de la situación en Nicaragua y “no descarta nada” a la hora de lidiar con regímenes represores y aliados de rivales geopolíticos, como China o Rusia, que es el caso de Nicaragua.