Ganó el abstencionismo: Urnas Abiertas detalló en su segundo corte informativo de las 11 de la noche de este domingo 6 de noviembre sobre la farsa electoral, que un 82.67% de la población nicaragüense decidió no participar de la votaciones municipales.

El observatorio, a través de la red ciudadana desplegada, observó la participación
ciudadana en 366 Centros de Votación, lo que le permitió concluir que, con un
95% de nivel de confianza y un margen de error del 5%, la participación de este año
fue de un 17.33% y el nivel de abstencionismo ascendió a un 82.67%.

El organismo, quien desplegó una red en todo el territorio nacional, indica que hasta las 11:00 p.m. habían recibido la información de más de 1.600 observadores y todavía quedaba información por procesar.

Hasta las 11 de la noche del domingo, las autoridades electorales no habían brindado información, aunque las redes sociales de las estructuras partidarias informan que el FSLN arrasó con todas las alcaldías del país.

Algunos municipios históricamente opositores reportaron tener documentación de anomalías que permiten al FSLN robarse sus alcaldías.

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“Seguimos monitoreando para saber cómo planea el oficialismo designar los gobiernos locales”, indicó Urnas Abiertas.

Coacción a empledos púbicos

Según el monitoreo realizado por este observatorio electoral, la afluencia de votantes tuvo dos momentos principales, durante la mañana y al finalizar la jornada, momentos en los
cuales se evidenció la práctica sistemática del oficialismo de utilizar vehículos del
Estado para trasladar votantes y la coacción casa a casa para engrosar las filas.

Las imágenes distribuidas por los medios oficialistas que muestran a personas haciendo
filas corresponden a trabajadores públicos coaccionados.

La red de observadores que estuvo en los centros de votación registró que el modus operandi para lograr este tipo de fotografías y videos consistía en esperar que llegaran los vehículos con personas y posteriormente capturar las imágenes.}

Los trabajadores del Estado también fueron obligados a permanecer en los CV después de votar para simular aglomeración de personas, indica Urnas Abiertas.

Este año, Urnas Abiertas documentó una estrategia de coacción del voto sin precedentes, las personas fueron controladas y vigiladas una a una, para garantizar que asistieran a las
urnas junto a sus familiares.

Votan por miedo a represalias

Por otra parte, también se tuvo información de un gran número de personas que asistieron a votar por miedo de las represalias que podía significar la evidencia de que no asistieron a votar.

“Desde el 1 de noviembre hasta las 11:00 PM de la noche de este domingo 6 de noviembre
hemos verificado 19 detenciones en 6 departamentos (Rivas, Río San Juan, Masaya,
Carazo, Nueva Segovia y Managua) en el contexto electoral”, indica el observatorio.

Acarreo y presión absoluta a trabajadores

Así mismo, indica que la presión por llenar las urnas, además de alcanzar a familiares de trabajadores del Estado, llegó a estudiantes de universidades públicas, residentes de los hospitales públicos, comerciantes, transportistas y familiares de los caídos de guerra, quienes fueron amenazados con perder los becas, beneficios y permisos de operación si no
acudían a votar.

Denuncia que, en el transcurso de la tarde, los operarios del régimen Ortega y Murillo redoblaron esfuerzos e intensificaron la presión sobre trabajadores del Estado que no se habían citado a las urnas, mediante mensajes en WhatsApp y redes sociales les amenazaron con despido, les insistían preguntando si habían ido a votar y les recordaban que los estaban esperando porque necesitaban “el total de trabajadores que fueron a votar.

Incluso les señalaron que su puesto laboral era “gracias al comandante” y que estaban
llevando un control mediante listas para registrar a quienes habían votado y a quienes
no. También activaron una red de “movilizadores”, es decir, militantes sandinistas que
motivaban a otras personas a participar de la votación, esta tarea estaba acompañada
de un listado para contabilizar cuántas personas acarrearon.

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“Buses, camionetas, caponeras, motorizados y taxis, hicieron rondines durante horas de la tarde por diferentes calles para ofrecer a las personas movilizarlas de forma gratuita a los centros de votación”, resalta.

Entre las 6:00pm y 7:00pm activaron la táctica de movilización final, recibimos reportes
que en algunas municipalidades operarios políticos siguieron movilizando a trabajadores
estatales y personas que no habían ejercido el voto hasta esa hora, pese a que en
muchos Centros de Votación ya estaban cerrando.

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