Familias de diferentes barrios de la ciudad de Managua consultadas por Nicaragua Actual, revelaron que, ante el aumento imparable de los precios en todos los supermercados capitalinos, se han visto obligados a regresar a los mercados populares  en busca de sus alimentos y otros productos de primera necesidad.

José Carlos Jarquín devenga un salario de aproximadamente 9 mil córdobas mensuales, con lo cual no puede cubrir el costo de la canasta básica para una familia de 7 miembros.

Jarquín no tiene casa propia. Su suegra les da un lugar donde vivir, donde después de pagar los servicios de agua y energía eléctrica, apenas le alcanza para comprar comida para menos de 15 días.

Como primera medida ante el incremento de los precios que tomó la familia de Jarquín, habitante del barrio El Riguero de Managua, fue dejar de comprar la mayoría de los alimentos en los Pali, Maxi pali, Supermercados la Unión y La Colonia, porque aseguran que todos los vegetales y las carnes de res, cerdo y pollo están más caros en estos centros de compras.

“En los mercados al menos tenés la opción de pedir rebaja o de rebuscarte las cosas hasta que las hallás en algún precio más baratas, pero al supermercado no le podés pedir rebaja”, comenta Jarquín.

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El capitalino recuerda que antes “en algún día de la semana los Pali y otros supermercados ponían en rebaja alguna pieza de pollo o cerdo, pero ahora todo eso lo han eliminado. Comprar pollo o carne en un Pali ahora es un lujo. Hemos tenido que regresar al mercado oriental, donde todavía todo se halla más barato”, asegura Jarquín, padre de cuatro hijos en edad escolar.

La esposa de Jarquín se dedica comercializar productos naturales para ayudar a llevar el sustento de su familia y poder completar la compra de alimentos para el resto del mes.

“Son muy pocas las cosas que podés hallar más baratas en un supermercado, quizás algunas promociones especiales de jabones, pastas de dientes y detergente, pero, fuera de eso, hasta la libra de azúcar se haya más barata en los mercados. No nos alcanza para comprar ropa, ni zapatos, y si compramos ya no alcanza para el lampazo”, lamenta Jarquín.

Gas para cocinar en precio récord

Un tanque de gas para cocinar de 25 libras ya casi alcanza los 500 córdobas en Nicaragua (U$13 dólares), lo cual pone en dificultades las economías de miles de hogares.

“La libra de frijoles cuesta 24 córdobas (Unos 66 centavos de dólar y poner a cocer 5 o 6 libras en cocina de gas sale muy costoso porque el carbón y la leña también han subido de precio, por lo tanto, resulta prácticamente igual o más fácil comprar los frijoles cocidos”, asegura la señora Estela Medina.

Una chiltoma (pimentón) por ejemplo, en un pali o supermercado pueden costar 6 o 8 córdobas, mientras que en los mercados populares se ofertan  5 o 6 chiltomas en 20 córdobas.

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“Y así sucede con todo, un plátano verde o maduro cuesta entre 11 y 12 córdobas en supermercado La Colonia, es decir, unos 30 centavos de dólar, mientras que con un dólar te podes comprar 6 o 7 plátanos en un mercado, por eso aunque nos tome más tiempo y sea más complicado y hasta incómodo visitar un mercado, ahora vamos obligados para que el dinero nos rinda un poco más”, agrega Medina.

Precios de la comida incrementan costo de la canasta básica 

La canasta básica de 53 productos en Nicaragua actualmente ronda los C$17,219.68 córdobas. A inicios de enero esta se valoraba en  C$16,255.38 córdobas.

Es decir, en los primeros cuatro meses del 2022 se ha incrementado en C$964.30 córdobas, es decir, en un 90% el incremento obedece al alza en precios de alimentos, indicó el sociólogo Óscar René Vargas.

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Por efectos directos de la pandemia del Covid-19, la pobreza y el hambre, en Nicaragua ya ha venido en aumento, pero a esta situación ahora se le suman otros factores que ponen en una condición cada vez más grave a la economía familiar en Nicaragua, explica Vargas.

“En primer lugar, el desempleo, los bajos salarios y la pandemia, generan un proceso de empobrecimiento en la mayor parte de la población. La pobreza aumentó, y con eso, la cantidad de personas con hambre y con desnutrición también aumentaron”, considera el sociólogo.

Agrega que además “tenemos ahora una subida de precios de los alimentos que afecta duramente a las familias más pobres”, indica Vargas en su análisis socioeconómico de Nicaragua “Altos precios de alimentos: mayor desnutrición y hambre”, con fecha del 13 de mayo.

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