El joven sacerdote Erick Díaz, quien servía en la Diócesis Media de la parroquia de San José Obrero en El Tuma-Las Dalia, municipio de Matagalpa, publicó en su cuenta personal de Facebook que se vio obligado a irse al exilio ante el acoso, persecución y amenazas de cárcel por parte de policías de la guardia de la dictadura de Daniel Ortega.

Con el padre Díaz ya suman más de 10 los sacerdotes que han tenido que recurrir al exilio, debido a la amenaza de cárcel constante que pende sobre cualquier religioso que ha trabajado de cerca con el obispo Rolando Álvarez, quien actualmente permanece bajo arresto domiciliario, por órdenes de Ortega y Rosario Murillo.

PUEDES LEER: Cenidh: “Inexistente prueba de que Monseñor Rolando Álvarez esté con vida es alarmante”

“El dolor que llevamos en el corazón, todos los que nos ha tocado dejar nuestra patria para salvaguardar nuestra vida y nuestra libertad”, expresa al inicio de su mensaje, acompañado de una fotografìa en la que viste una camiseta blanca, botas de hule manchadas de lodo, y una mochila a sus espaldas.

“En el día en que celebramos a nuestra patrona, nuestra Señora de la Merced, hago del conocimiento de quienes han estado preguntando por mí, que tuve que exiliarme. No ha sido fácil esta decisión, pero por encima de todo está la vida y los derechos inherentes a cada ser humano que han sido irrespetados”, expresa el joven sacerdote Díaz, quien no revela el país donde buscó el exilio.

Demanda liberación de obispo
Álvarez, sacerdotes y laicos

Expresa además que “en el día de nuestra madre de la Merced, patrona de Matagalpa, y patrona de cautivos, como sacerdote alzo mi voz por la libertad de Monseñor Rolando Álvarez, sacerdotes y laicos.

“Ellos no son delincuentes, sino pastores con olor a ovejas que han estado cercanos al pueblo sufrido. Ellos son inocentes y deben ser puestos en libertad y vueltos a nuestra amada Diócesis, donde todos queremos reunirnos y seguir con nuestra misión que es salvar almas para Jesucristo”, destaca el sacerdote en su mensaje.

A la izquierda en sacerdote Erick Díaz en la iglesia de La Merced, de Matagalpa.

El padre Díaz además agrega: “Gracias de corazón. Sé que ustedes los fieles, son hombres y mujeres de Dios que están muy cerca de cada pastor y les agradezco su cercanía. Mi único delito fue estar del lado de la verdad, del lado del sufrido pueblo, de la defensa de los derechos de cada ciudadano”.

“La Iglesia nunca ha estado defendiendo ideas, pues no es su cometido. Porque un sacerdote nunca ha deseado (ni deseará) ser alcalde, concejal o diputado. Un obispo nunca ha deseado ser presidente u otro servicio público, ya que somos pastores y es el mejor regalo que Dios en Jesucristo nos ha dado, ser ministros y embajadores de las cosas del cielo en la tierra”, expresa el joven religioso.

En su mensaje el sacerdote Díaz refiere que “nosotros defendemos la dignidad humana, sea de donde sea, es nuestro deber alzar la voz por el pisoteado, por el marginado, por el indefenso. Bien lo dijo Mons José Antonio Canales, obispo de Danlí, Honduras: Ser cristiano y ver que a tu hermano lo están pisoteando, mancillando y hacerme de la vista gorda, para no meterme en problemas, significa cuestionarme sobre qué cristianismo practico”.

Explica que estos mensajes Jesús mismo lo enseñó, donde el verdadero prójimo es aquel que ve el dolor, la herida de su cercano y lo ayuda, haciendo referencia al buen samaritano.

Relata Persecución

“Como ustedes saben se me prohibió asistir a la misa del congreso Mariano en Matagalpa el 14 de agosto. Pasé encerrado por la policía en la parroquia. Tenía una misa el viernes 19 en una comunidad y por seguridad no fui. Hasta allì llegó la policía en una patrulla.  El sábado 20 logré salir, pero unos agentes que cercaban la entrada a la parroquia, me lanzaron improperios y tomaron muchas fotografías al vehículo en que me trasladaba”, narra el sacerdote Díaz en su mensaje.

MÁS NOTICIAS: Al menos tres personas presas políticas están en huelga de hambre en El Chipote de Daniel Ortega

Luego agrega que “el Domingo 21 de agosto la misa dominical estuvo visitada por agentes de civil, que fotografiaron y tomaron videos dentro de la misa. Y el martes 23 que se me comunicó, por un buen Nicodemo, que por seguridad no puedo revelar, que debía escapar porque ese día iban por este servidor”.

Lo que hoy Nicaragua sufre no tiene precedente semejante, es un dolor muy grande para todos. Sin embargo, aunque todo parezca perdido, no lo es. San Juan Pablo II en una ocasión nos dijo: “Jesús en la cruz parecía impotente”, parecía que hasta ahí llegaba todo. Sabemos que ese no fue el final. Había algo mejor y es la esperanza del cristiano, la resurrección. Hoy Nicaragua está sumida en el dolor, en el miedo, en el terror. Pero de todo ello se construye un nuevo porvenir”, expresa Díaz a los seguidores de su cuenta en Facebook.

2 COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.