Familiares de presa política de Matagalpa preocupados porque quede sin amparo legal
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Por el posible exilio de los abogados defensores de derechos humanos, ante la persecución por el régimen de Ortega, la familia de la rea política, María Esperanza Sánchez García, está preocupada por la situación.
Los encarcelamientos arbitrarios por parte del régimen de Daniel Ortega, escalaron a tal punto de apresar y perseguir a los abogados defensores de los presos políticos, un motivo que los ha obligado a exiliarse para no ser acusados también, sin embargo, esta situación preocupa a los familiares de María Esperanza Sánchez García, presa política de Matagalpa.
“Algunos abogados se han ido del país” y expresó que es una “preocupación generalizada en relación a las gestiones (legales) que se pueden hacer, porque la verdad que como familia hemos agotado todos los recursos jurídicos para demostrar la inocencia de mi hermana como presa política”, lamentó Juan Ramón López García, hermano de Sánchez García.
López considera que políticamente no existe hasta ahora una solución para demostrar que Sánchez García no es una traficante de drogas, cargo que le fue impuesto y por el cual fue declarada culpable el 8 de mayo del 2020 en Managua y condenada a diez años de prisión y 500 días multa, equivalentes a 31,190 córdobas.
Defensores han tenido que abandonar el país por la ola de terror
La intranquilidad de los familiares de Sánchez García es que no se pueda seguir documentando las violaciones a los derechos de ella y de todos los encarcelados, ante la fuerte represión que ejerce Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo, quienes a través de su gobierno han tomado total control del Poder Judicial en el país.
Para Juan Carlos Arce Campos, del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca +, esta acción es “un cálculo político que está dirigido a generar una ola de terror que provoque que los defensores tengan que abandonar el país (…).El Colectivo lleva diversos casos de defensores que en este momento están en el exilio”, incluyendo el caso de la abogada María Oviedo, quien fue encarcelada en julio de este año. Sánchez a un año y nueve meses tras la cárcel.
María Esperanza Sánchez García, fue capturada el 26 de enero del 2020 en una “casa de seguridad” en el kilómetro 10.5 de la carretera a Masaya. En el 2018 participó activamente en las protestas antigubernamentales y se integró a algunas organizaciones opositoras. La matagalpina fue vista en varias ocasiones alzando la bandera de Nicaragua y exigiendo justicia.
Sherly Sánchez García, hija de María Esperanza, dice con tristeza que es duro despedirse de su madre cuando va a visitarla al Penitenciario Integral de Mujeres La Esperanza, porque la única petición es que desea venirse a su casa con su familia. La joven expresa que es doloroso “regresarse sin ella y verla que ella dice me toca regresarme otra vez al encierro de las celdas”.
Sánchez García tiene diferentes padecimientos de salud y sus familiares, en varias ocasiones, han denunciado tratos inhumanos hacia ella, lo que los mantiene motivados a seguir exigiendo su libertad.
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