Cronología y claves del asesinato de Roberto Samcam un año después
Un año después, las investigaciones de las autoridades costarricenses apuntan a una motivación política y a una agrupación criminal vinculada a la dictadura.
Roberto Samcam, opositor nicaragüenses asesinado en Costa Rica.
- Cortesía
La mañana del jueves 19 de junio de 2025, el ex-militar y opositor nicaragüense, Roberto Samcam, fue asesinado dentro de su vivienda en el Condominio Naples, ubicado en San Vicente de Moravia, San José, Costa Rica.
Los primeros reportes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) relataron que un joven llegó hasta el apartamento, logró ingresar bajo engaños y le disparó en varias ocasiones.
Las autoridades informaron inicialmente que se habían efectuado al menos ocho disparos. El entonces director del OIJ, Randall Zúñiga, informó que el atacante habría llamado a Samcam por su nombre antes de dispararle.
Organizaciones de derechos humanos y sectores del exilio nicaragüense desde un primer principio consideraron la motivación política como la más probable debido al perfil de la víctima y al contexto de amenazas contra aquellos exiliados por la dictadura sandinista de Nicaragua.
Samcam había dejado Nicaragua en 2018 luego del estallido social de abril de ese año. En su natal departamento de Carazo, Samcam se había involucrado en la resistencia activa contra la dictadura. Por su pasado como militar y militante dentro del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Samcam fue perseguido.
Motivo: político
Desde el inicio de la investigación, el OIJ abrió varias líneas para determinar el móvil del asesinato. Aunque inicialmente no descartó ninguna hipótesis, la investigación avanzó hacia la posibilidad de un crimen con motivación política.
En esas primeras etapas, hubo denuncias de parte del OIJ de intentos de interferencia por parte de un órgano de Inteligencia extranjero. Incluso hubo sospechas de participación de los servicios de inteligencia de Cuba y Nicaragua, y hubo indicios de participación de un militar nicaragüense ligado al mismo jefe del Ejército.
Para entonces Estados Unidos ofreció cooperación técnica a Costa Rica para la investigación.
En septiembre de 2025, el OIJ realizó operativos en Costa Rica y detuvo a varios sospechosos vinculados con el homicidio. Las autoridades capturaron a cuatro personas, entre ellas individuos señalados como presuntos colaboradores del ataque y un supuesto intermediario. También se buscaba al presunto autor material del crimen.
Durante los allanamientos se decomisaron elementos considerados de interés para la investigación, incluyendo armas, teléfonos y otros objetos que podrían estar relacionados con la planificación y ejecución del asesinato. Además, se encontró una fotografía de la codictadora sandinista de Nicaragua, Rosario Murillo, en la memoria de uno de los aparatos.
Con el avance de las diligencias, la investigación comenzó a establecer que el asesinato no habría sido un hecho aislado de violencia común. La Fiscalía costarricense llegó a señalar que el caso tenía un “trasfondo político”, mientras las autoridades continuaban buscando determinar quiénes habrían ordenado el crimen y si existía una estructura detrás del ataque.
Evidencia ocupada por el OIJ durante las redadas contra sospechosos del asesinato de Roberto Samcam en septiembre de 2025. Foto: OIJ
Cae el gatillero
En febrero de 2026 fue detenido un joven de apellido Carvajal Fernández, de 20 años, presunto gatillero que habría acabado con la vida de Samcam. La captura ocurrió después de meses de búsqueda y tras la difusión pública de información para ubicarlo.
En abril de 2026 trascendió que la Fiscalía costarricense abrió una investigación relacionada con posibles omisiones de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional (DIS) respecto a alertas de amenazas contra Samcam.
La investigación buscaba determinar si hubo incumplimientos por parte de funcionarios públicos luego de advertencias recibidas sobre riesgos para la seguridad del opositor nicaragüense. Informaciones derivadas del expediente judicial apuntaron a una hipótesis según la cual el crimen habría sido coordinado desde fuera del entorno inmediato de los ejecutores.
Samcam señaló al principal sospechoso
La investigación del OIJ señaló como posible articulador a Kenny Hosman Navarrete Vallecillo, un ciudadano nicaragüense detenido en Costa Rica, quien supuestamente habría coordinado acciones desde el sistema penitenciario costarricense.
Keny Navarrete, recluso que habría ordenado el asesinato de Samcam desde una prisión en Alajuela. Foto: OIJ
Según información filtrada por el medio Confidencial, el propio Samcam había informado a las autoridades del DIS que Navarrete era una amenaza. Lo había señalado por nombre y apellido y lo vinculaba a una agrupación paramilitar sandinista que opera en el departamento de Carazo bajo el nombre “Los Colochos”.
Según Samcam, Los Colochos mantienen estrecha relación con una familia de apellidos Narváez López originaria de Diriamba y con lazos históricos con el Frente Sandinista. La agrupación habría organizado una red operativa cuyo objetivo era ubicar, vigilar y en última instancia asesinar a opositores nicaragüenses exiliados en Costa Rica.
Samcam había comunicado estos hallazgos a un agente de la DIS identificado solamente por el nombre Wilber, pero esto no parece haber levantado alarmas dentro de las autoridades costarricenses. De hecho, el gobierno del entonces presidente, Rodrigo Chaves, mantuvo una postura negacionista en cuanto a la acusación de actividad paramilitar sandinista en el territorio.
La acusación formal
El 10 de junio de 2026, la Fiscalía Adjunta del II Circuito Judicial de San José presentó formalmente la acusación contra cinco sospechosos y solicitó la apertura a juicio. Los acusados son hombres de apellidos Chaves Medina, Carvajal Fernández, Robles Salas y Orozco González, además de una mujer de apellidos Chacón Guillén.
La acusación sostiene que el crimen habría sido ejecutado mediante un plan previo. La familia de Samcam, y en particular su viuda, Caludia Vargas, representada por el abogado Federico Campos, anunció que presentaría una querella privada para participar formalmente en el proceso judicial.
A un año del asesinato, el caso Samcam resalta como uno de los principales ejemplos de represión transnacional, un concepto utilizado por organizaciones opositoras y organismos internacionales para describir la persecución extraterritorial contra críticos del régimen Ortega-Murillo.
Familiares y allegados de Roberto Samcam en su funeral. 22 de junio, 2025. Foto: Cortesía
El crimen también atravesó los problemas de inseguridad y migración que han aquejado al pueblo costarricense en los últimos años. Fue por prometer que estos problemas serían abordados de forma contundente que la actual presidente, Laura Fernández, resultó elegida en las últimas elecciones generales.
De probarse en el juicio que el asesinato de Samcam fue ordenado por elementos nicaragüenses vinculados a la dictadura, tal sería una de las violaciones más graves de la soberanía costarricense desde los tiempos de la última guerra civil nicaragüense, cuando grupos armados de distintos bandos cruzaban al sur del San Juan y llevaban a cabo sus campañas militares.
Y lo sería principalmente porque Samcam era un refugiado, es decir, que estaba bajo protección del Estado costarricense. Un crimen de esta naturaleza resulta equiparable a un acto de violencia extraterritorial de un país a otro.
Además, el asesinato de Samcam cuando estaba bajo estatus de refugiado supone un fallo de parte del Estado costarricense que habría de acarrear una revisión de sus mecanismos de seguridad y protección para refugiados.