Cancilleres de Nicaragua y Rusia se reúnen en Nueva York bajo la sombra de Trump
La reunión tuvo lugar en territorio estadounidense durante un periodo de particular interés de la administración Trump sobre la amenaza que supone Nicaragua para la región.
Serguéi Lavrov (izq.), ministro de exteriores de Rusia, junto a Valdrack Jaentschke, cocanciller de la dictadura sandinista, se reúnen en Nueva York, Estados Unidos. 24 de septiembre, 2026.
- Ministerio de Asuntos Exteriores, Rusia
El cocanciller sandinista, Valdrack Jaentschke, sostuvo su homólogo de la Federación Rusa, Serguéi Lavrov, al margen de la LXXXI Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unidos, el 24 de septiembre. En la reunión, el diplomático ruso expresó su “apoyo inquebrantable a la soberanía y autodeterminación” del régimen sandinista en Nicaragua.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia luego comunicó que los diplomáticos de ambos países expresaron su disposición “a seguir incrementando los vínculos bilaterales con el espíritu de asociación estratégica”. Nicaragua ya posee acuerdos de cooperación militar con la dictadura de Vladimir Putin que han causado controversia y roces en la región.
Según los medios de propaganda de la dictadura en Nicaragua, Jaentschke habló con Lavrov “paz mundial”, a pesar de la documentada cooperación militar y en materia de seguridad, represión y espionaje de Moscú a Managua. Rusia igualmente inició una guerra en 2022, aún en curso, con la intención de anexar territorio de su vecino, Ucrania.
Al mismo tiempo, la declaratoria choca con la inminente presión contra la dictadura en el hemisferio. La Organización de Estados Americanos (OEA) ya ha resuelto sostener el 2 de octubre una reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores para establecer acciones colectivas y unilaterales contra la dictadura en Nicaragua.
Dicha sesión fue convocada por Estados Unidos en agosto, un mes después de que el dictador sandinista Daniel Ortega anunciase que en el país “no volverá a haber elecciones” y mientras su esposa y codictadora, Rosario Murillo, ordenaba institucionalizar dicho mandato mediante reformas estructurales aprobadas el 1 de septiembre.
La candidata a embajadora de Washington a Managua, la californiana Natasha Franceschi, ha dejado claro que, de recibir la jefatura de la misión en Managua, ejercerá todos los mecanismos de presión a disposición de Estados Unidos contra la dictadura sandinista, que incluyen la desproporcionada influencia económica de Estados Unidos sobre Nicaragua.