Murillo extiende “consultas” a reforma antidemocrática entre insultos a opositores
A pesar de que la reforma ya fue aprobada, la codictadora anunció un proceso que tendrá lugar el resto del año en un centenar de municipios.
De izq. a der.: Julio César Avilés, jefe del Ejército sandinista; Daniel Ortega y Rosario Murillo, coodictadores; (de unifome policial azul) Francisco Díaz, cojefe de la Policía Nacional; y Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional.
- Medios Oficialistas
La codictadora nicaragüense, Rosario Murillo, anunció que extenderá hasta finales de año las denominadas “consultas” sobre la reforma estructural aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre, según figura en su discurso habitual de mediodía transmitido por el aparato de propaganda sandinista el jueves, 3 de septiembre.
“Preparamos la continuidad de la consulta al pueblo presidente, porque hay patria, y abarcaremos, Dios mediante, más de cien municipios, desde hoy, hasta fin de año, conversando y escuchando al pueblo presidente“, anunció Murillo en su mensaje en televisión nacional.
El anuncio se produjo apenas dos días después de que la Asamblea Nacional aprobara el proyecto, que amplía de seis a siete años los períodos de las autoridades electas y restringe la participación electoral de personas que el régimen considere “traidores a la patria” o involucradas en “conspiraciones golpistas”.
Como es habitual, Murillo insultó a los críticos de su dictadura, a quienes descalificó como “satélites sin ritmo, satélites siempre, sin patria, sin ton, sin son“, y los acusó de continuar “en su baile de agüizotes y otros desfigures, como palillones en desfiles, invisibles, inexistentes, de máscaras malévolas“.
No está claro por qué Murillo ha extendido el proceso de “consultas”, ya que la medida fue aprobada en primera legislatura y publicada en La Gaceta, diario oficial del Estado de Nicaragua, de modo que no podría alterarse sin otro voto. El régimen sandinista ya ha introducido de forma posterior cambios no contemplados en primera legislatura en anteriores procesos de reforma, como el de 2025.
El nuevo proceso, que se extenderá por el resto del año, involucrará a diputados y funcionarios, quienes recorrerán más de un centenar de municipios para continuar presentando la reforma como un desarrollo popular.
El proceso había comenzado el 27 de julio por un plazo original de un mes; en la práctica, las reformas fueron intercambios puramente partidarios con sectores controlados o leales al sandinismo, o bien monologos de las autoridades sandinistas hacia sectores no completamente alineados, que no tenían capacidad de cuestionamiento.
La nueva fase de consultas se desarrollará con aumentada presión internacional sobre Managua. La Organización de Estados Americanos (OEA) prepara una reunión de consulta de ministros de relaciones exteriores, convocada por Estados Unidos al anunciar el dictador Daniel Ortega que en Nicaragua “no volverá a haber elecciones” en su discurso del 19 de julio.
La intención de la reunión es abordar la crisis democrática en Nicaragua y coordinar acciones colectivas contra el régimen. Tanto Estados Unidos como organismos internacionales, y los gobiernos de Costa Rica, Guatemala, Perú y Paraguay han expresado preocupación por la reforma. El régimen ha respondido a Costa Rica, Perú y Guatemala apelando a su soberanía y haciendo señalamientos de ilegitimidad e inestabilidad contra los gobiernos de estos países.