Impunidad por tortura es “absoluta y estructural” en Nicaragua, alega informe internacional
La Organización Mundial contra la Tortura concluyó que existe un “patrón grave y sistemático de tortura” bajo la dictadura sandinista.
Agentes de la Policía Nacional al servicio de la dictadura detienen a ciudadanos en el departamento de Carazo durante la llamada "Operación Limpieza" en 2018. Imagen de referencia.
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Nicaragua fue clasificada entre los países con “riesgo muy alto” de tortura en el Índice Global de Tortura 2026, publicado por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), una evaluación que se suma al creciente escrutinio internacional sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El informe ubica a Nicaragua en la categoría de mayor riesgo junto a países como Rusia, Irán, Libia, Etiopía, Afganistán, Baréin y Bielorrusia, al considerar que presenta “violaciones sistemáticas de la prohibición absoluta de la tortura y otros malos tratos“, además de salvaguardias débiles para prevenir y sancionar estas prácticas.
El Índice Global de Tortura evalúa 39 países de cinco regiones del mundo y analiza sus marcos jurídicos, políticas públicas y la aplicación práctica de las normas internacionales de derechos humanos. Los Estados son clasificados en cinco niveles de riesgo: bajo, moderado, considerable, alto y muy alto.
En el caso de Nicaragua, la OMCT concluye que existe un “patrón grave y sistemático de tortura” que se intensificó tras la crisis sociopolítica iniciada en 2018 con el estallido social.
“La tortura se concentra en centros de detención como El Chipote y La Modelo“, señala la organización, que además afirma que el compromiso político del Estado nicaragüense, usurpado por la dictadura sandinista, con la prohibición de la tortura “es inexistente” y que la impunidad por estos hechos es “absoluta y estructural”.
El informe añade que las víctimas “carecen de cualquier forma de reparación, reconocimiento o apoyo estatal”, mientras persisten obstáculos para investigar y sancionar los casos denunciados.
Brutalidad: sistémica e impune
El índice también advierte que la “brutalidad policial en Nicaragua es sistemática” y que es ejercida tanto por la Policía Nacional como por grupos paramilitares que actúan con su consentimiento, señalando que la incorporación de estos cuerpos auxiliares al marco constitucional en las reformas de 2025 consolida un escenario de impunidad estructural.
Asimismo, la OMCT identifica un deterioro del espacio cívico, señalando que más de 5600 organizaciones civiles han sido canceladas desde 2018, lo que equivale a más del 80 % de las inscritas hasta 2017.
El informe también hace referencia a la violencia de género y sostiene que Nicaragua “carece de un sistema de protección eficaz para los grupos vulnerables”. Como ejemplo, cita el registro de 91 feminicidios documentados en 2024 —la cifra más alta en 14 años— y otros 72 casos registrados en 2025, indicando que el 46 % de ellos no figura en el sistema judicial.
La publicación del índice coincide con la Semana Mundial contra la Tortura promovida por la OMCT y se suma a los informes emitidos en los últimos años por organismos internacionales que han documentado denuncias de trato inhumano y otras violaciones de derechos humanos en Nicaragua tras el inicio de la represión estatal en 2018.