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  • 9:24 am
  • May 19, 2026

Dictadores conmemoran a Sandino, atacan a Estados Unidos y se declaran “invencibles”

Los codictadores atacaron nuevamente a Estados Unidos y reivindicaron al sandinismo como una fuerza “invencible” y guiada por Dios.

Los codictadores sandinistas, Daniel Ortega y Rosario Murillo, en el CXXXI Aniversario del natalicio de Augusto Nicolás Calderón Sandnio. 18 de mayo, 2026.

  • Medios Oficialistas

Una vez más los codictadores sandinistas comparecieron el lunes, 18 de mayo, esta vez para el aniversario del natalicio del general liberal Augusto Nicolás Calderón Sandino, y en sus discursos desacreditaron las críticas internacionales y las denuncias de opositores exiliados, en medio de una presión sin precedentes contra regímenes de ultra-izquierda en la región.

Ambos codictadores exaltaron la figura del caudillo guerrillero, atacaron nuevamente a Estados Unidos y reivindicaron al sandinismo como una fuerza “invencible” y guiada por Dios. Ortega afirmó que el natalicio de Sandino representa “un día de Luz” para Nicaragua y lo comparó con el nacimiento del poeta Rubén Darío.

El discurso de Ortega fue extrañamente corto, apenas alrededor de veinte minutos, cuando suele extenderse en esta clase de eventos. Su reseña histórica fue un relato propagandístico del alzamiento de Calderón Sandino contra el gobierno de Nicaragua y la presencia estadounidense en Nicaragua.

El mandatario insistió en la narrativa histórica del régimen sobre la lucha contra Estados Unidos y aseguró falsamente que Sandino fue capaz de derrotar militarmente a las tropas estadounidenses durante la ocupación militar de Nicaragua en los años treinta.

Al final no les quedó a ellos más que rendirse, y se rindieron, retirándose de Nicaragua, derrotados. Esa fue la primera gran derrota de las tropas norteamericanas en Nicaragua. Por las venas del pueblo nicaragüense siguió corriendo la sangre de Sandino”, sostuvo.

En realidad, Sandino rara vez ganaba sus enfrentamientos contra los marines y fuerzas de la Guardia Nacional de Nicaragua, y el retiro de las tropas estadounidenses del país no se debió directamente a su actividad, sino que respondía a medidas de austeridad ordenadas por el presidente Herbert Hoover durante la Gran Depresión.

El ejército de Sandino fue desarticulado por la Guardia Nacional poco más de un año después del retiro de las tropas estadounidenses, cuando el jefe del cuerpo armado, el futuro dictador Anastasio Somoza García, lo fulminó en Managua el 21 de febrero de 1934.

Entonces Ortega procedió a desacreditar a los críticos de su régimen. “Escuchamos propaganda malsana de parte del norte, queriendo hacer creer que este país está en ruinas, queriendo hacer creer que aquí no hay seguridad”, afirmó, siendo que las autoridades policiales a su mando llevan años sin publicar datos fehacientes sobre criminalidad.

Además, han liberado a miles de reos comunes en las calles de Nicaragua mientras orientan sus capacidades a la represión política. Aún así, Ortega azuzó: “¡afuera, afuera digan lo que quieran, pero aquí, en tierra nica, se respeta mi bandera!”, misma que sus fuerzas de seguridad habían de facto prohibido, a menos que se refiriera a la bandera del Frente Sandinista.

“Errantes y traidores”

Por su parte, Rosario Murillo profundizó el tono místico y confrontativo que caracteriza sus discursos oficiales. La codictadora afirmó que Nicaragua vive “días de gloria, días de victorias, días de luz” gracias al legado de Calderón Sandino y Darío, a quienes describió como “dones sobrenaturales” enviados por Dios.

Nos llegó Sandino como nos llegó Darío; nos han llenado de esa luminosidad estelar que yo solo puedo explicarme como un Don Sobrenatural de Dios Nuestro Señor”, expresó.

Murillo también arremetió contra opositores y críticos del régimen, a quienes calificó de “errantes” y “traidores”. “¿No sentirán vergüenza los que andan ahí errantes buscando cómo hacer daño?”, cuestionó. Luego insistió en una de las consignas más repetidas por el oficialismo desde las protestas de 2018, una consigna izquierdista internacional, “no pudieron, no podrán”.

En otro momento, Murillo afirmó que Nicaragua es “invencible” y aseguró que la fortaleza del gobierno proviene de una supuesta misión espiritual. “Tenemos aquí la Fortaleza que es más allá de la naturaleza, porque el gran poder de Dios se manifiesta”, sostuvo.

Los discursos se producen mientras el régimen atraviesa uno de sus momentos de mayor aislamiento internacional desde la crisis sociopolítica de 2018. Estados Unidos ya se ha movido para someter a uno de sus principales aliados en Venezuela y todo indica que una intervención similar tendrá lugar contra la dictadura castrista en Cuba.

Conforme las sanciones se acrecientan, funcionarios de Estados Unidos han expresado que Nicaragua es también un objetivo para la administración Trump, aunque no se ha especificado cuál será el modo de abordar a la dictadura sandinista.

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