Estados Unidos se prepara para enjuiciar a Raúl Castro
De ser imputado, Castro podría enfrentar un operativo militar de extracción como el que llevó a Nicolás Maduro ante la justicia de Estados Unidos.
Al fondo, una imagen del expresidente de Cuba, Raúl Castro, y del presidente y primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en 2023. Imagen de referencia.
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El Departamento de Justicia de los Estados Unidos se prepara para acusar formalmente a Raúl Castro, líder militar cubano y hermano del caudillo comunista Fidel Castro, por el derribo de aviones civiles ocurrido hace unos 30 años, según indicaron al medio estadounidense CBS News varias fuentes internas.
La acusación se referiría al derribo de dos avionetas operadas por la organización humanitaria Hermanos al Rescate en 1996. Castro ha sido señalado como el responsable de ordenar el ataque contra las aeronaves con misiles aire-aire, dejando un saldo de cuatro muertos, todos de origen cubano.
Consultado por la prensa estadounidense, el presidente Donald Trump no negó que la acusación se estuviese preparando. Aunque no brindó detalles, el mandatario expresó que dejaría “que el Departamento de Justicia se pronuncie. Pero ellos (los ciudadanos cubanos) necesitan ayuda”.
La medida es otra forma de presión contra la dictadura castrista de Cuba, liderada formalmente por Miguel Díaz Canel, pero aún con gran influencia de Raúl Castro. Desde finales de enero, tras la captura del dictador Nicolás Maduro, la isla se encuentra bajo un bloqueo petrolero casi total que la apremia económicamente.
Una acusación contra Castro tendría implicaciones graves para el régimen cubano. La extracción de Maduro fue precisamente un operativo militar en apoyo del Departamento de Justicia para llevar al dictador venezolano a Nueva York, de modo que pudiera enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Recientemente, altos cargos del régimen cubano se reunieron con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos para “abordar seriamente los asuntos económicos y de seguridad, pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales” dado que “ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios del hemisferio occidental”.
El régimen cubano se ha planteado incluso recibir ayuda financiera de Estados Unidos por un monto de 100 millones de dólares, bajo la condición de que sea distribuido a través de la Iglesia católica y organizaciones no gubernamentales, sin intervención del gobierno.
La dictadura cubana es uno de los pocos aliados que le quedan a la dictadura sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo tras la captura de Maduro. Sin Cuba, el régimen perdería un nodo de organización, capacitación y apoyo moral, así como un símbolo de las revoluciones del siglo XX para la izquierda internacional.